Es la más venerada en Colombia y es la patrona de los camioneros (muleros, como se los conoce allí). De la misma manera que sucede con la Difunta Correa o el Gauchito Gil en Argentina, la Virgen del Carmen tiene altares repartidos por todos los rincones de la carretera, a lo ancho y largo de la accidentada geografía cafetera.
Generalmente estos sitios donde hacer un alto en el camino para honrar a la Virgen son pequeños monolitos construidos en cemento, decorados en el territorio aledaño por faros de vehículos. Y es que el ritual indica que cuando las luces de estos se queman, deben ser ofrendadas a la protectora de los caminos en señal de agradecimiento por cuidar de los seres queridos.
En Llanos de Cuiva, en plena comarca lechera del departamento de Antioquia, también se venera a la Virgen del Carmen, aunque los lugareños decidieron salirse del libreto y construir un monumento distinto, diferente al resto.
Los únicos materiales de construcción aquí son herrería y algunos caños para armar el corralito de rejas y la estructura vestida con chapas de zinc que protejen a un camión Pegaso en desuso. Allí dentro viven la mismísima Virgen del Carmen y un típico mulero de la región, caracterizada con cuidadas barba y sombrero, y la ruana (poncho) utilizada en la zona, los dos corporizados en sólidas figuras que, más o menos, intentan respetar cierta escala humana.
En Colombia no existe un Z-102 como el que ahora vive en Argentina (click aquí) pero en cambio si pueden presumir de que hay un Pegaso que es un monumento.








Tete
Mi papa tenia uno igual !!!! que camionazo !
Fuoripista
Si lo hubieran hecho acá, Moyano la afilia!!
Mariana
q linda nota… q linda historia—q lindo… altar ..cuanta fe–