Hace falta que el poeta se prodigue con ardor, fausto y esplendor para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.

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Hace falta que el poeta se prodigue con ardor, fausto y esplendor para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.
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cinturonga
mmm…aja…me quedo con un extracto de la frase. «Hace falta que el poeta prodigue con ardor». Eso ocurria porque en 1910 no existia «Manzan», de ahi que no prospera dicho movimiento con el correr de los años y aparecer los primeros tratamientos con malva.
Mi querido pariente Agusto Cinturonga, supo conservar cartas de un amor trunco de su querido amigo y cultor de dicho movimiento Giacomo Balla. Nunca supimos bien cual fue el vinculo que los unió, pero suponemos que pudo haber sido una brocha. NO Gorda.
Un carinho glande, Cintu.
Mariana
interesante forma de ver las cosas