Una vez más tuvimos una Autoclásicaábajo agua, pero igual que siempre no fue un impedimento para que muchos aficionados se reunieran en el acontecimiento.
Con un surtido de lluvia, lloviznas y humedad en alternancia, el clima se encargó de torturar a organizadores y asistentes. La premiación fue pospuesta para el lunes, pero con dificultades e incomodidades pudieron realizarse los homenajes a Froilán González, Ferrari, Germán Sopeña y el Ford V8.
Pese al clima hubo mucho público, aunque seguramente no fue tanto como los organizadores esperaban y la muestra que esperamos durante un año merecía.
La lluvia mojó, pero no ocultó el brillo de los autos y motos expuestos, que de a ratos debieron cubrirse para preservarlos.
Una lástima, pero así son las cosas. Tampoco logró enfriar el entusiasmo de los aficionados, esos amantes incondicionales que sea como sea nos damos cita una vez al año para disfrutar de lo mejor de autos, motos y vehículos ancianos en el mayor acontecimiento de Sudamérica que cobija esta parte de nuestra tradición y patrimonio.
El sol salió igual para los que esperamos un año para disfrutarla, mejor hubiera sido sin lluvia, pero no faltamos y haremos lo posible para estar la próxima que parece lejana. Al fin y al cabo es nada más que un año.













Penguin
¿Qué cositas buenas harán en Paraná con el chasis y motor del Rolls?