Seguramente éstas habrán sido las palabras del «Chueco», al mismo tiempo que se congelaba para la posteridad esta foto hasta ahora inédita, en la que se ve a Froilán Gonzalez en camino a la victoria en el Gran Premio de Pescara (no puntuable) de 1951.
Pepe venía tranquilo liderando la carrera con su Ferrari 375F1, seguido por el Talbot de Louis Rosier, con casi 8 minutos de diferencia.
Aprovechando que el equipo Alfa Romeo no estuvo presente en la carrera, Fangio decidió apoyar a su compatriota en algún lugar del extenso trazado de más de 25 kms.



mastergtv
Dos inmortales,por lo que hicieron,por lo que nos dejaron.
saluti
OO=V=OO
Javier M
Louis Rosier fue otro de los grandes de esas épocas, en Le Mans en el 50 hizo equipo con su hijo. La primer tanda la hizo él y luego su hijo se sintió mal y dió unas pocas vueltas en la segunda volviendo el viejo al Talbot.
Ganaron.
Que linda foto! Que par de tigres!
DBU
Recomiendo el libro the last road race sobre el GP de Pescara de 1957. En dicha oportunidad corrió Fangio.
jose del castillo
Hace muchos años se comentaba que Froilán le había regalado al Ing. Sierra una bocina de aire, usada y medio cachuza. Al ver que a éste no le llamaba mucho la atención le dijo: «tratala con cariño que esa bocina ganó Le Mans» o algo asi. Como dicen por ahí, «si non e vero e ben trovato».
Don Richard
Compato lo dicho por Marcelo y por Qui-Milano. Rompieron el mode después de los dos próceres de la foto.
Qui-Milano
Coincido con Marcelo… Creo que hoy no se puede entender lo que puede ser manejar por más de 15 horas , con mal tiempo, la oscuridad, lluvia, granizo, a casi 300 km/h con esos autos potentes , pesados, con gomas estrechas y frenos a tambor….y llegar adelante de todos…
Eran simplemente superhombres …al menos para mi
La foto es excelente …
Kuve
Marcelo, y tambien unica victoria de un sudamericano.
enapp
Muy buena foto, 2 GRANDES.
Marcelo Beruto
Hace muy pocos días pasó el 60 aniversario de la victoria de Froilán Gonzalez en las 24 horas de Le Mans. Única victoria general de un argentino en ese evento y, a mi modesto entender, la mayor hazaña deportiva del cabezón.