Las marcas de origen gringo son tan afectas a bautizar sus modelos (o motores) con nombres de fenómenos meteorológicos. A boca de jarro recordamos los Hurricane, Tempest, Typhoon, Storm, Cyclone, Tornado… Todavía no fueron por el Tsunami pero nos gustaría saber cómo les caen estos nombres a los afectados de Nueva Orléans o los que todos los años soportan de la A a la W los huracanes sobre el Pacífico, el Caribe y el Golfo de México…
Cuestión que alguno de estos fenómenos sopló unos años atrás en Conchillas, departamento de Colonia, y con precisión quirúrgica volteó una ¿casuarina? que dividió en hemisferios la cabeza y algunas extremidades de esta pobre y laburante pick up Ford F1.
Unos ocho meses atrás, en la anterior visita a Conchillas la pick up estaba crucificada por el árbol, pero ahora ya no carga con esa cruz: lo mismo hay que ir a llorarla al panteón. Vista a la pasada este domingo, las ablaciones ya incluían el diferencial, las campanas delanteras y las llantas, entre otras partes.














Qui-Milano
El verdadero árbol (sin levas) a la cabeza….
Lucasg
Mi tío tuvo mejor suerte con su Taunus L ’80 (que mi abuelo compró 0km). Lo decapitó un árbol asesino, pero logró resucitarlo y sigue andando, en las manos tremebundas de un primo que no se decide a restaurarlo como el dios Odin manda, o tunearlo como le indican en su barrio…
gaucho pobre
Ahora me explico por qué a la Studebaker del post anterior la llevaron a vivir al medio del potrero.