Cuando en el Grand Prix inglés de 1977 Renault debutó en Fórmula Uno con su novel modelo equipado con turbocompresor, el resto de la categoría hizo una mueca. ¿Turbo en un motor F1? Renault iniciaba un largo camino que durante años atravesaría la máxima categoría del automovilismo mundial, ligado a este tipo de motores.
Que lejos y que cerca estaba el éxito del nuevo Renault de aquel Grand Prix inglés de 1977.
En 1979 el team francés alistó a Jean-Pierre Jabouille y René Arnoux, pertenecientes a una verdadera legión de grandes pilotos franceses que animarían las carreras de aquellos años. Vale recordar algunos nombres conocidos para los argentinos: Jean-Pierre Jarier, Didier Pironi, Patrick Depallier, Patrick Tambay, Jacques-Henri Laffite y Alain Prost para mencionar algunos.
El Grand Prix de Francia de 1979, disputado en el mes de julio en Dijon Prenois, es recordado por tres motivos: fue la primera victoria de Renault en la Fórmula Uno; fue el primer triunfo de Jean-Pierre Jabouille en la categoría, y fue una batalla a todo o nada por el tercer lugar, donde terciaron cual manejando un TC Gilles Villeneuve y su Ferrari contra René Arnoux y el segundo Renault.
Un Renault como el que ganó aquella épica carrera puede verse hoy en Rétromobile, con su clásico esquema de colores amarillo y negro, y las publicidades de Renault y ELF en sus flancos.








biposto
hermoso auto, hermosa época de la F1.
El franchute
Con agtículos así, este blog comienza a seg integeesanté, buenissimó!
Hernan Charalambopoulos
Humille Pablo !!!!
Pablo Felipe Richetti
Renault à l’avant garde !!!
Después de esto toda la categoría terminó utilizando motores turbo comprimidos.
Renault también marcó historia en la F-1; siendo el primer V-10 aspirado cuando en la categoria las únicas arquitecturas presentes eran V-8 o V-12, finalmente todos adoptaron por el V-10;siendo un período muy exitoso ganando varios campeonatos ya sea motorizando a Benetton o a Williams.
Este motor, además de ser el primer plurifraccionado, también fue pionero en la introducción de la distribución neumática, en la utilización de aleaciones que resistian mayor temperatura, permitiendo trabajar al mismo con radiadores más chicos, gracias a lo cual se disimunía la sección de los pontones y se favorecia la aerodinámica del monoposto.
Cuando la FIA decretó el fin de los V-10 en favor de los V-8, Renault ganó el último campeonato con el R-25 V-10 y el primero con el R-26 V-8, Fernando Alonso y Renault F-1 fueron bicampeones, a pesar de que la FIA prohibió el amortiguador de masas, teniendo que rediseñar el tren delantero del R-26 a mitad de campeonato y batiendo nuevamente a un tal Michael Schumacher con Ferrari…