Retrovisiones
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Buscando en el altillo

Por Gabriel de Meurville

Más de uno se habrá dado cuenta que estuve unos días en Argentina con sólo ver las últimas notas publicadas aquí mismo. Un poco por obligaciones y un poco más para despuntar el vicio con esa gente que comparte esa rara virtud de gustar de esos artefactos móviles que continúan apasionando a una minoría tan fuerte como la nuestra.

En los pocos días de ocio que me tocó aprovechar, elegí una tarde para hacer una inspección al altillo en casa de mi madre. Allí descansa mi patrimonio bibliográfico y varias reliquias a escala armadas hace ya tres décadas, largamente olvidadas y repartidas en una, dos, tres… catorce enormes y polvorientas cajas con muchos años a la espera de ver la luz nuevamente.

Recuerdos, nostalgia y una pequeña dosis de melancolía irremediablemente se adueñaron de mí al ir redescubriendo el contenido de cada una. Libros, revistas, folletos, recortes, fotos, mezclados entre Road & Track, Car & Driver, Motorsport, Classic & Sports Car y un amplio etc., etc., que debe pesar fácil 500 kilos y un buen techo para soportar tantos años de rejunte.

Con la indecisión de no saber que seleccionar para armar este texto alrededor de la foto. Elegí al azar algunos de los ejemplares que alguna vez lucieron orgullosos en mi dormitorio durante mi adolescencia. Tal vez vuelvan a brillar pronto en alguna casa de Chichester muy lejos de San Isidro…

Folleto original de Renault 12 Alpine, MG B y Healey Sprite MK1 de Airfix, Bugatti Type 59 y Aston Martin Ulster de Matchbox, Ferrari 312T de Quartzo, Renault 6 de Buby y Norton Manx de fabricante desconocido.

Foto: Gabriel de Meurville

5 comentarios

  1. Qui-Milano

    Yo me traje mis modelos, mis libros y un montón de cosas viejas…. Pagué la expedición una fortuna, pero jamás me arrepentí de haberlo hecho…

  2. Don Richard

    Gabriel:

    Ud. es un afortunado! Su madre le guardó las cajas. La mía las regaló para caridad cuando me casé y no me las llevé por obvios motivos. Pasar de un departamento de generosas dimensiones a uno de menor tamaño, propio de un recién casado.
    Allí se fueron mi colección de Dinky y Corgi Toys, de Sólido,de Matchbox, la colección de aviones de época Revell, Monogram y una marca francesa que ya no recuerdo, prolijamente armados , pintados y decorados, con sus respectivos pedestales. Se salvó el Marklïn, que fue a parar a una valija en la baulera. De lo otro no quedó nada, solo el recuerdo. Y para colmo, me rajaron por moroso de CUBA porque la mucama cuando pasaba el cobrador decía que yo ya no vivía ahí. Cuando me di cuenta ya era muy tarde, porque me había ido al interior durante bastante tiempo. De tan triste, parece un tango…..

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Staff RETROVISIONES 9 comentarios