Retrovisiones
En cada esquina

Al final del camino

Por Diego Speratti

No se si en Colombia existen los desarmaderos/deshuesaderos/yonques. Si los hay están bien escondidos, pues he recorrido algunos miles de km por la tierra del olvido, y lo que no recuerdo es haber dado con alguno de ellos.

Es díficil pensar que coleccionistas, restauradores y entusiastas locales pueden despertarse cada día sabiendo que no van a tener la posibilidad de cruzarse con uno de ellos hoy, mañana y por el resto de los días.

Lo que es cierto es que por lo menos tienen el consuelo de conocer como los autos históricos abandonados pueden vivir en comunidad en los depósitos o patios de la Policía, o paredes de por medio dentro de los talleres de zonas repuesteras, tal como sucede en el maravilloso barrio 7 de agosto de Bogotá.

Km 1.089. Justo antes de empezar a aparecer en el mapa del Ecuador, en el pueblo de Ipiales, los últimos kilómetros de las ricas oleadas de tierras colombianas que rompen contra la carretera Panamericana depararían grandes sorpresas.

Una de ellas era este taller, casi un desarmadero, habitado por seres que, pudiendo ver la vía troncal de Latinoamérica frente a sus faroles, y sentir en cada centímetro de su reseca piel los aires de libertad que las caprichosos curvas de la carretera regalan a sus semejantes, fueron obligados a tener una existencia mucho más sedentaria.

Tan abandonados a su suerte están esos Chevrolet, ese Renault Juvaquatre, el camión International, el VW Escarabajo y ese furgoncito (¿inglés o francés?, espero que me ayuden aunque no haya premio de Look50….) que no apareció ningún cristiano por allí que me pudiera dar razón sobre sus sufridas biografías y los motivos por los que un día de hace mucho tiempo se quedaron definitivamente al costado del camino.

2 comentarios

  1. Horacio P. desde Rosario

    Cuando encontramos este tipo de lugares, los que padecemos esta rara enfermedad, no vemos a esos autos sin vida, si bien sabemos (racionalmente) que no podremos resucitarlos, albergamos la esperanza de que, al menos, algunas de sus partes continuen viviendo en otros, como si fuesen donantes de órganos metálicos que ayudan a prolongar la vida de sus semejantes.
    P.D: gracias Retrovisiones por permitirnos nutrir del conocimiento de idóneos como Roberto, il dottore e tanti altri.

  2. Roberto Nigrinis

    Buena esa Diego, esperamos que ya casi llegues a Buenos Aires, para que nos regales una buena foto del R4, al lado del 2CV. Con respecto a la pregunta, se trata de un microbús Austin con puertas laterales deslizantes, ensamblado en la planta de Colmotores entre 1962 y 1965.Buen viaje.

Déjenos un comentario

Otras notas que pueden interesarle

Diseño

El Cadillac de mi vecino

El Cadillac Eldorado Coupé 1970 de mi vecino está parado justo enfrente de casa. La mejor vista es desde el tercer piso donde se puede abarcar toda su envergadura de…

GF 10 comentarios
Héroes

Mi anécdota con Froilán

Invitamos a los lectores a compartir historias con Pepe en este espacio, a modo de homenaje, recuerdo y para que no se pierdan. Este es espacio es vuestro, adelante. Foto:…

Cristián Bertschi 8 comentarios