Tras la odisea que significó el acuerdo entre don Eduardo Carú y la Anónima Lombarda Fabbrica Automobili Ing. Nicola Romeo & Cia. (click aquí), la posta en la importación a la Argentina fue tomada por Giovanni Alberto Roccatagliata, un acaudalado empresario de aquel entonces.
Se apostó a la marca con una fuerte campaña publicitaria y un gran salón de ventas en la Avenida Rivadavia, que incluyó la importación temporaria de la madre patria de un Alfa Romeo Tipo P2. Esta importación se hizo con piloto y todo; el italiano Vittorio de Rosa llegó a nuestras costas con el auto (en barco, claro está) e hizo una serie de demostraciones y hasta participó en una carrera en Esperanza, Santa Fe, logrando allí el récord de vuelta.
La P2, primigenia y exquisita labor de Vittorio Jano para Alfa Romeo, pasó del tablero a la pista en sólo 6 meses, contando el húngaro a la época del diseño con tan solo 24 añitos… ¡Ah! Vittorio de Rosa se transformó de importación temporaria a permanente, ya que se quedó a vivir en Argentina.
Altri tempi…






Alvaro
Estimado Lao,como ya es una sana costumbre, excelentes tus notas !!!, aunque suena un poquito descolgado, te comento que tuve la suerte de conocer cuando chico la casa Carú, era impresionante !!!….y ahora quedamos esperando alguna nota muuuy especial por los cien años de Alfa !!!
Tete
Como siempre el nivel de las notas es excelente !! gracias Lao !!
charly walmsley
Ante un RL me saco el sombrero y inclino la cabeza. Lao, «xfis» la foto del salón, dale………..