Estoy en el humo
Para que no digan que no les avisamos, una de las mejores maneras de visitar Autoclásica es penetrar primero la carpa de los monopostos, para luego dar la vuelta completa y acabar el recorrido frente a ésta, en la otra gran carpa, la de los autos de Pérez Companc. Uno de los carros allí exhibidos […]
Para que no digan que no les avisamos, una de las mejores maneras de visitar Autoclásica es penetrar primero la carpa de los monopostos, para luego dar la vuelta completa y acabar el recorrido frente a ésta, en la otra gran carpa, la de los autos de Pérez Companc.
Uno de los carros allí exhibidos es el F1/Mecánica Nacional con el que Jorge Cupeiro se consagró campeón de la categoría en la temporada 1971. ¡Y pensar que el «Gallego» hizo sus pininos en el automovilismo a bordo de una microcupé Heinkel!
Este auto, el Trueno Sprint, fue concebido por Pedro Campo, lo propulsaba un tradicional seis cilindros Chevrolet y su principal auspiciante era la marca de cigarrillos 43/70, cuyo slogan de la época era «estoy en el humo», como una forma de decir que fumárselos era estar en la onda.
La onda, ya lo saben, es no perderse la carpa de los monopostos.
