Fue hace unos años, en algún lugar del planeta cuyo nombre no quiero acordarme. Ahí llegamos con mi hermano Willy en busca de la «Automobilia perdida».
Gritamos «¡buenas!», nada. «¡Hola!», nada. Nos adentramos en el desarmadero y tras dejar atrás un tétrico galpón con cabezas de jabalíes colgadas, ya en estado de descomposición, nos topamos con la típica fosa de engrase. Ahí escuchamos ruido a herramientas, y nuevamente gritamos: «¡Hola!». Esta vez hubo respuesta; de entre el chasis de un auto y el piso de la fosa salió un ser desdentado con el pelo igual al Pibe Valderrama. Le digo: «¿Qué tal? ¿De Alfa tenés algo?», y la respuesta sonó a Groucho Marx: «¿Romeo o Sud?» (en realidad dijo Sú). Y fue así que los hermanos encontraron la «Automobilia perdida», gracias a las palabras mágicas: ¿Romeo o Sú?
¿Los jabalíes? en la próxima les cuento, hubo mucho más entre grasa, llaves de tubo, mazazos, jejenes y fierrerío viejito.









Josè Luis Bellando
Quiero saber si todavia existe ,donde esta y como comunicarme
gabriel
donde queda ese desarmadero ,porfa mandenmen la direccion (gabycienporcientopuma@hotmail.com
roberto
Hola Lao… te hago una consulta? donde queda el desarmadero? vi que tienen un 500 viajerita y me interesa…
Javier
Que buena nota, recuerdo hace un tiempo atrás una que leí de Cristian Bertschi con Manuel Elicabe cuando fueron a buscar un auto al interior (un alfa)….no recuerdo donde la lei, estas cosas son increíbles porque inspiran para buscar y restaurar, por ejemplo ahora ando buscando algún monoposto……..
Felictaciones!!!
Diego Carrozza
Noooo… veo esas fotos y me dan ganas de llorar!!!