El guerrero de Dijon
La Ferrari del duelo de Dijon ‘79, aquel auto en el cual Gilles Villeneuve combatió contra el Renault Turbo de René Arnoux en una de las mas emblemáticas y épicas batallas entre pilotos de la historia, o al menos de la era televisiva. El mismo auto de la victoria en el último GP del año en Watkins Glenn. […]
La Ferrari del duelo de Dijon ‘79, aquel auto en el cual Gilles Villeneuve combatió contra el Renault Turbo de René Arnoux en una de las mas emblemáticas y épicas batallas entre pilotos de la historia, o al menos de la era televisiva.
El mismo auto de la victoria en el último GP del año en Watkins Glenn.
El mismo que, al final del año, Enzo Ferrari regaló a Antonio Giacobazzi, sponsor personal de Gilles y bodeguero amigo de Don Enzo (embotellaban juntos el Lambrusco que ”Il Commendatore” ofrecía para las fiestas a sus colaboradores y amigos).
Desde ese momento la 314 T4 s/n 041 reposa en la cantina y, conservada como en una burbuja del tiempo, luce como un auto de F1 de los ‘70’s era y tiene que ser, un auto de competición vivido, al final de su vida útil, desprolijo, manchado, con señales de piedrazos, contactos, desgaste en cada lado… solo las gomas Avon modernas en vez de las radiales Michelin nos dicen que esta foto es actual.
Giacobazzi lo mantuvo hasta hoy sin restaurar pero en completa eficiencia, con la ayuda de los viejos mecánicos Ferrari, y hasta los anos ‘90’s, Giulio Borsari, “il capomecanico” lo sacaba cada tanto a galopar por las calles de Gattatico (provincia de Reggio Emilia), mientras que la policía, ya acostumbrada a esas cosas, habituales en la “terra del mutùr”, cerraba un ojo cuando lo veían pasar por la calle…. un estruendoso y mítico F1, aquel guerrero de Dijon de Gilles.
Solo en Italia (y más exactamente, solo en Emilia Romagna) pueden pasar estas cosas.
Ferrari 312 T4 sn 041 ‘79
Museo Casa Ferrari – Modena





