24 Horas de Daytona Classic
Este año se desarrolló la segunda edición de este evento de revocación histórica de las tradicionales “Rolex 24 de Daytona” evento del calendario mundial de “Sport” que se lleva a cabo desde 1966. El formato de competencia (velocidad) está tomado de Le Mans Classic, se dividen los autos por época en seis grupos, cada grupo […]

Este año se desarrolló la segunda edición de este evento de revocación histórica de las tradicionales “Rolex 24 de Daytona” evento del calendario mundial de “Sport” que se lleva a cabo desde 1966.
El formato de competencia (velocidad) está tomado de Le Mans Classic, se dividen los autos por época en seis grupos, cada grupo corre cuatro turnos de una hora lo que nos da las 24 horas teóricas. En el caso de Daytona, se puede participar con autos muy modernos, hasta de las últimas ediciones de “la de verdad” lo que da un parque de lo más variado pero con poco énfasis en los clásicos.

Para esta edición fui invitado a sumarme al equipo de la familia Abad, que pone en pista su excelente reproducción de Porsche 906. Participamos en el grupo F, una clase para los autos que no encuadran en otras clases lo que la hace exageradamente variada. El equipo lo completaba mi amigo y socio del CAS Jose Visir, y mis nuevos amigos Ale Chahwan (encima vecino) y Ari Rivera, estadounidense con amplia experiencia en Trans Am.

El auto se comportó de manera impecable, solo manifestando algunos problemas en la caja en el último turno. Realmente es muy admirado por todos, lo que dice mucho de la excelente calidad de trabajo de la familia Abad.
El evento tiene un potencial enorme, Daytona es muy convocante y el ambiente es muy relajado. Se anda muy rápido pero con menos vehemencia que las carreras de históricos inglesas, por citarlas de ejemplo. Se siente por parte de los organizadores la voluntad de posicionar el evento entre los grandes del automovilismo clásico del mundo.

Lo mejor que tiene Daytona es el espectacular peralte de 31° de inclinación. De lo más lindo que he disfrutado a bordo de un auto de carrera. No es para nada difícil, pero termina siendo una cuestión de fe. Se dobla absolutamente a fondo y al final de la recta principal superábamos ampliamente los 250 km/h.
Entre los autos participantes se destacan los Porsche 911, en todas las versiones y años que uno se pueda imaginar. Y entre los pesos pesados, los Porsche 962/956, Porsche 935, algunos Lola T70 y Audi de Le Mans de los últimos años.

Tuvimos con el equipo el enorme placer de terminar y ganar la clase F2, y para mí la responsabilidad de llevar el auto tanto en clasificación como en el último turno. Infinitamente agradecido a la familia Abad y a mis compañeros de equipo. Simplemente lo que se dice ¡un programón!



