Para rememorar el doblete conseguido en las 500 millas de Indianápolis, el Maserati 8CTF «Boyle Special» (s/n 3032) volvió a rodar sobre el óvalo del Indianapolis Motor Speedway exactamente 75 años más tarde.
En otra de las celebraciones especiales por el centenario de Maserati, el 8CTF fue honrado en la previa a las 500 Millas del 2014, celebradas el pasado 25 de mayo. Al volante de este monoposto estuvo el tres veces ganador de la Indy 500 Johnny Rutherford, las misma cantidad de victorias que obtuvo en esta carrera el piloto de la Maserati Wilbur Shaw, quien consiguió la victoria en la edición de 1937, y ya a bordo de este «Boyle Special» en dos ocasiones consecutivas llegó primero a la meta, en los años 1939 y 1940.
«En la celebración de nuestros primeros 100 años, Maserati está trazando con orgullo su camino para el próximo siglo » dijo Harald Wester, Consejero Delegado de Maserati SpA. «Estamos profundamente agradecidos por este acto que demuestra la larga unión entre Maserati y el Indianapolis Motor Speedway, fomentando la vinculación entre nuestra marca y los Estados Unidos. «
El exitoso proyecto 8CTF fue concebido por Ernesto Maserati a comienzos del año 1938 con el firme apoyo de la familia de industriales italianos Orsi. Caracterizado por su motor de 8 cilindros, el «Boyle Special» tenía además de unas prestaciones notables una gran confiabilidad. El 8CTF fue la respuesta de Maserati al dominio de otros fabricantes europeos en el mundo de las carreras en los años treinta. El hecho de que unos pocos años más tarde el 8CTF consiguiera dos victorias consecutivas en «la carrera más famosa del mundo» permanece como uno de los hitos históricos de la centenaria marca italiana.






Miguel Bengolea
Don Richard, no puedo menos que coincidir en todo el contenido de su post.
Don Richard
Creo que en la variedad está el gusto, sin ser dogmáticos. Son distintos tipos de carreras, pero hoy por hoy me parecen más divertidas las carreras de superóvalos (indy o Nascar) que las de F1, pese a toda la tecnología y sofisticación. la F1 de hoy es súper aburrida: podrá haber más manejo pero no hay lucha, no hay pasión. Si hasta la voz de los ingenieros de pista luce monótona cuando televisan F1: todos tienen la misma voz monocorde y carente de sentimiento y pasión. La F1 ha perdido la pasión que supo tener en los 50, 60, 70 y 80. Desde el `predominio de Ferrari y Schumacher, las carrera son un monólogo del que saca una pequeña ventaja en tecnología o en el túnel de viento, del que saca el mejor provecho al reglamento. Si no es así, porqué Vettel se comió los chicos crudos durante tres años y ahora no la ve ni cuadrada, y los que se comen los chicos crudos son los de Mercedes. Falta lucha, falta diversión. Espero que alguna vez vuelva la F1 que supe ver hace años…
Alvaro
Comparto opinión con Qui-Milano, son cosas totalmente distintas, con autos, cultura, historia y público diferentes; pasa lo mismo si comparamos los autos americanos y los europeos…fueron creados para distintos usuarios y diferentes geografías…y me quedo con los europeos !!!
Miguel Bengolea
Qué tiene de aburrido un circuito como el de Indy en el cual las rectas duran sólo 19 segundos por vuelta?
Y las curvas se doblan al límite a 350 km. con pared al costado y la succión juega un papel trascendental.
Me parece una carrera apasionante.
Javier M
Es innegable la F1 como laboratorio tecnológico, pero como espectáculo ños óvalos son insuperables.
Si en una carrera de F1 tenés tres maniobras interesantes, hacé fiestas y tirá cohetes!
El òvalo es el más puro y duro espectáculo, y los gringos son maestros en montar esas cosas.
morgan.
que buen fierro la Maserati. Hasta el color es medio yankee.
Para mi esta carrera es un show. Yo estuve ahí viéndola y la carrera a la 5 vuelta no tenía la mas pálida idea de quién iba 1ero. Si no miras la torre no sabes quien es y como el casco y número no se ven si no sabes de que color es el auto fuiste. «Lalista» que te venden por suerte tiene todo para poder reconocer a «tu piloto» cuando pase adelante tuyo. …eso si, cuando se la dan se escucha a la monada gritar «uuuhhhhhhhh», se paran todos y se escucha «pum» contra la pared. DIVINO.
PD: el 50% de los que estaban del lado interno de la pista no vieron la carrera del pedo que tenían.
Qui-Milano
Charly y Don Richard:
Sí y no…. Si bien es muy cierto lo que dicen los dos, para mi la quintaescencia del motorsport de «monoposto» eran, son y, probablemente, serán, la F1… Una frenada al límite, una curva difícil y un «sorpasso» como se debe, la tecnología superior y preponderante, la selección natural de los pilotos y la historia de más de ochenta años de competiciones GP, hicieron nuestra cultura automovilística ( o al menos la mía)… Los óvalos son otra historia, otra cultura, totalmente otra cosa, y el traspase de una cultura a otra es muy difícil o casi imposible especialmente desde Indy a F1…. Poquísimos casos fueron posibles, (casi todos desde F1 a Indy) y de ellos, una parte eran grandes campeones (Clark, Hill) otra parte eran pilotos que se adaptaban a cualquier auto («Piedone» Andretti, Ascari), y otra parte eran personas muy determinadas (Mansell, Zanardi, Villeneuve jr o Montoya)
Dejemos a los yanquis su cultura , yo me quedo con la mía (así duermo la siesta tranquilo mirando la F1)
Don Richard
Las carreras de óvalo americanas no son tan tontas como parecen. Tienen mucha estrategia, se largan muchas veces por los accidentes con entrada de pace car, en óvalos rápidos la velocidad y las chupadas son alucinantes, y la punta, a diferencia de la F1, cambia de manos muchas veces y nunca se sabe quién gana hasta el final. Se me podrá decir que una carrera a 400 vueltas es un poco larga, que en los óvalos de 1/4 de milla se tornan pesadas, lo que comparto. Pero los superspeedways u óvalos de alta velocidad las hacen muy divertidas. Hay que manejar un auto a 400 km/h pegado al que va adelante, como en Fórmula Indy. Y a 350 km/h en Nascar, donde los trencitos son impresionantes, a veces de 40 ó 50 autos. Es otra forma de automovilismo, más folklórica y yankee, pero no son despreciables para nada.
charly walmsley
Me mire ese Domingo Monaco y al medio día Indianapolis.
Monaco un bodrio con sus licuadoras,así como largaron llegaron. Indianapolis cambio la punta no se si 30 o 40 veces, con un final de tango ,»por una cabeza»
Debo decir que siento una gran admiración por este «ovalo» centenario y su botella de leche.