Retrovisiones
Automobilia

La foto del campeón

Por Diego Speratti

A oscuras, al fondo de una vitrina de una casa de antigüedades de San Andrés de Giles descansa esta foto. Una foto antigua de un auto antiguo en una casa de antigüedades que es todo un testimonio de la epopeya de las carreras en los años veinte del siglo pasado.

El Ford T y sus tripulantes son la esencia del automovilismo. Hoy, la mayoría de las baquets que recrean esa época están llenas de ornamentos, con formas y materiales que no corresponden con las intenciones originales para las que eran concebidas en su época.

Hay un auto despojado de sus partes superfluas, con radiador y capot originales y un torpedo que se une a una carrocería mínima que envuelve a los tripulantes. Atrás de ellos un tanque redondo y a la vez elemental hecho de chapa o zinc, y más atrás dos ruedas de repuesto.

La única modificación mecánica visible es el freno de estacionamiento, con su palanca ubicado por fuera del torpedo. Y a los neumáticos traseros los envuelven cadenas para traccionar mejor en los caminos embarrados de los pagos de Giles.

Embarrados están también los tripulantes, un conductor de gesto adusto y su acompañante, que pareciera ser su hijo. Embarrados y serios, pero también con algo de felicidad contenida en sus gestos, sin poder disimular que segundos antes de esta instantánea eran felices «peludeando» en los charcos.

Parecidos pero no iguales, ellos compartían todo, menos una cosa: uno torcía la boina hacia la derecha, el otro hacia la izquierda.

2 comentarios

  1. HernanQ

    Felicitaciones Diego y staff. Con notas como estas tienen en este humilde lector, un visitante recurrente al sitio.
    Les deseo miles de cliks y mucho exito !

  2. Valu

    ¡Qué observador! qué lindo detalle… Todavía no entiendo cómo un conjunto de chapas y piezas extrañas, les saca tanta sensibilidad a los hombres!

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