Berta LR en el Nürburgring
La notable labor cumplida por el bólido en pistas argentinas hizo que la prensa en Europa y los organizadores de los 1000 Kilómetros de Nürburgring, reclamasen la presencia del SP argentino junto a su creador, pilotos y equipo. Así entonces el 31 de mayo de 1971, el Berta LR, al mando de Carlos Marincovich y […]
La notable labor cumplida por el bólido en pistas argentinas hizo que la prensa en Europa y los organizadores de los 1000 Kilómetros de Nürburgring, reclamasen la presencia del SP argentino junto a su creador, pilotos y equipo. Así entonces el 31 de mayo de 1971, el Berta LR, al mando de Carlos Marincovich y Luis Rubén Di Palma salía a pista a disputar la carrera de las 1000 curvas. El box argentino se transformó en una especie de santuario, por donde desfilaban pilotos, jefes de equipo, fotógrafos y periodistas. Todos querían ver y escuchar el auto hecho en Argentina, que le peleaba la punta a las Ferrari, Alfa Romeo y a los Porsche. La sorpresa máxima de la gesta fue tal vez, que en la tradicional comida que ofrecían los organizadores previo a la prueba, Oreste Berta haya sido el personaje más aplaudido, encontrándose entre los presentes el ingeniero Carlo Chitti (¿habrá llevado sus fideos y agua San Pellegrino, como lo haría en sus días en la Brabham?), el ingeniero Mauro Forghieri (Ferrari) y John Wyer por citar algunos. El Berta LR sufrió diversas peripecias.
Primero fueron las llantas, que fueron rápidamente reemplazadas. Luego un persistente problema de tenida, que con el aditamento de alerones longitudinales fue resuelto. Más, bajada la bandera a cuadros, y en la sexta vuelta, todo terminó para los argentinos, ya que se largó a llover y no había cubiertas adecuadas para tal fin… El Loco quedó haciendo trompos y luego tirado cerca de la curva de Adenau, sin poder volver a pista.


