Búsqueda del tesoro
Mercado de Tristán Narvaja, Montevideo. Domingo gélido, y de escasa oferta en cuestiones cachivacheriles. Ya desganado y revolviendo los últimos fajos de fotos a disposición en un triste puesto de vendedores poco optimistas, comencé a ojear la rudimentaria carpeta, y que me encuentro… ¡Foto oficial de prensa del Saab 96, con sello y todo en […]
Mercado de Tristán Narvaja, Montevideo. Domingo gélido, y de escasa oferta en cuestiones cachivacheriles. Ya desganado y revolviendo los últimos fajos de fotos a disposición en un triste puesto de vendedores poco optimistas, comencé a ojear la rudimentaria carpeta, y que me encuentro…
¡Foto oficial de prensa del Saab 96, con sello y todo en su parte posterior!
Pregunté el precio, y cualquier cosa que me dijera me hubiera parecido barata, con lo que los cincuenta uruguayos (diez mangos) que me reclamó me parecieron superlógicos. Dejando de lado mi genética pichulera, y reservando mi instinto para otra ocasión, entregué la suma pactada (en realidad impuesta) y me marché feliz con mi fotito del 96 ante la incrédula expresión del triste puestero que poco entendía de mi júbilo ante un retrato en blanco y negro de un auto.

