
En un período lejano, una de las maneras para moverse con la familia a cuestas era enganchar un sidecar a la moto, ya de por sí un objeto caro y difícil, y beberse la brisa, y la tierra de los caminos, la lluvia y los bichos voladores…
Otros tiempos…








Javier M
Que cosas más bonitas!
No tenía vistas las cubiertas rojas, salvo en bicicletas.
Muy curiosa la ballesta delantera de la segunda.
El último parece carrozado en cuero.
Coincido con Horacio P.: un derroche de imaginación.
Horacio P. desde Rosario
Qué imaginación y magníficos laburos se han hecho de ese lado.
Canario
Buenísima la muestra. Me enamoré del pescado. Una obra de arte, y qué pátina!
No sabía que Opel también fabricó motos, sidecars y que incluso se animaron a los neumáticos rojos.
Gracias