Caravana solidaria en Corrientes
La pasión por los autos de época y la decisión de ayudar confluyeron este lunes 8 de diciembre en una caravana solidaria protagonizada por más de una veintena de vehículos enrolados en el Club de Automóviles Clásicos de Corrientes, que viajaron unos 30 kilómetros hasta Cáritas de Paso de la Patria, muy cerca del río […]
La pasión por los autos de época y la decisión de ayudar confluyeron este lunes 8 de diciembre en una caravana solidaria protagonizada por más de una veintena de vehículos enrolados en el Club de Automóviles Clásicos de Corrientes, que viajaron unos 30 kilómetros hasta Cáritas de Paso de la Patria, muy cerca del río Paraná.
La convocatoria fue una iniciativa conjunta de la entidad que aglutina a los vehículos históricos de la zona y la Vicegobernación de la provincia, que decidió apoyar una actividad diferente para integrarla al calendario de la fiesta patronal de la villa turística, celebrada en el Día de la Inmaculada Concepción.
Hasta la parroquia que lleva ese nombre, en el casco histórico de la villa turística, llegaron los automóviles clásicos de todas las épocas para entregar un cargamento de mercaderías no perecederos, pañales para recién nacidos y elementos de primera necesidad que serán distribuidos en breve por el coordinador de Cáritas en la localidad, padre Horacio Da Silva.
Los autos estuvieron a la altura de las circunstancias pese al calor reinante, que se manifestó con todo el rigor de los 36 grados previos a una lluvia que alcanzó para salpicar las carrocerías y frustrar las pruebas de habilidad conductiva que iban a realizarse en el tradicional médano de Paso de la Patria.
El vicegobernador Gustavo Canteros –un entusiasta de los autos históricos- encabezó la fila india hasta la iglesia para luego formar parte de una cadena humana que descargó los bultos hasta depositarlos en el salón parroquial donde funciona Cáritas, donde en las próximas horas comenzará la distribución de la ayuda.
Los víveres fueron obtenidos mediante donaciones de las tripulaciones y también a través del aporte de la Fundación Da Más, una entidad sin fines de lucro que trabajó junto con el CACC para que la jornada de conmemoración tuviera un sentido práctico para las familias más humildes que diariamente pasan por la sede parroquial en busca de alimentos.
“No tengo palabras. Nos han sorprendido en el día de nuestra santa patrona, nos han traído alimentos para compartir con nuestros hermanos más pobres y estos hermosos autos antiguos que podemos apreciar de cerca frente a la parroquia”, expresó el padre Da Silva al finalizar la misa de comunión, después de lo cual bendijo a la caravana con una plegaria.
Entre los protagonistas mecánicos de la caravana solidaria hubo de todo. Un par de buenos Impala, un Torino coupé, un Chevy SS, tres Ford A en configuraciones de carrocerías diferentes (Pick up, roadster y doble phaeton), un Mercedes clase S, un trío de Falcon, un Fairlane bien rabioso con V8 en sus entrañas, un BMW 320 de 1980, un Mini Cooper con sus atavíos deportivos de época y la mascota del grupo: la chatita Chevrolet 1927 perteneciente al CACC, que junto con una siempre hidalga Gladiator T80 transportó los víveres.
Los miembros del CACC, el padre Silva, el vicegobernador y el intendente local, Armando Bordón, convinieron repetir la faena en una nueva fecha, el año entrante. Que así sea.
José Luis Zampa








