
Orlando era uno de los pioneros de la Mecánica Argentina Fórmula Uno y junto a su hermano, le pusieron por aquellos tiempos un apellido ilustre al mundo de los fierros.
Se retiró el 16 de junio del año pasado en el autódromo de Buenos Aires. Y como todo piloto lo festejó donde más le gustaba estar, en las pistas.
Era un piloto extraordinario que corrió durante 56 años, desde su debut en junio de 1957 en Arrecifes.

Campeón de Ford «T» Semipreparados en 1959, tres veces campeón de la recordada Limitada del «27» (1960, 1961 y 1963) y con un título de Fuerza Limitada Mecánica Nacional en 1961. Obtuvo cinco títulos nacionales en monopostos con su chasis de motor delantero construido sobre la base de largueros de Ford «T», en 1960 triunfó en estas tres categorías en la misma semana, ganó tres carreras distintas de tres categorías.
Luego vino la Fórmula 1 Mecánica Argentina, primero con el mismo auto y luego con la renovación al nuevo auto de motor trasero construido en 1965. Este auto resultó tener el mismo espíritu por el automovilismo que el «Toto», pues lo acompañó hasta la carrera final, con algunas adaptaciones a las nuevas reglas. Su resistencia fue tal que se supo bancar los golpes en las pistas, como un vuelco en el óvalo de Rafaela en 1977, entre otros accidentes.

Siempre con un modesto medio mecánico y casi sin ayuda de la marca Ford, él mismo hacía la preparación para dar pelea en la F-1 a equipos fuertes, con apoyos de fábrica y renombrados pilotos de TC o Sport Prototipo. Y ya en 1986 vino el primer título en esta divisional: el piloto de Banfield ganó las 6 pruebas que integraron el calendario. Una carrera llena de victorias, hazañas y campeonatos que coronó en 2011 con un nuevo título de campeón, que le permitió lucir el «1» nuevamente en 2012.
El «Tío Toto», como se lo llamaba cariñosa y respetuosamente en la F-1, sólo se fue físicamente pero su alma estará presente en cada circuito donde rujan los motores.
Todo un ejemplo de vida y de dedicación a un deporte que fue su pasión, reflejando y manteniendo en cada carrera y a lo largo del tiempo, ese espíritu, que el automovilismo de hoy ya casi no tiene: «Campeón-Piloto-Preparador».
José María Pedota.-







JaVo Br1
Se fué el último gran constructor-preparador-piloto del monoposto Un caso exepcional, un piloto fuera de serie, que trasendió años y épocas. Un grande.
ssjaguar
Sin palabras!!!
Es la esencia de lo que nunca tendría que haberse perdido.
!Honor a un triunfador en las pista y en la vida!
P.D: !Gracias José María por el recuerdo.
charly walmsley
El padre, el maestro de los monopostos. Tuve el honor de escucharlo. decía que no había ningún otro tipo de auto de competición, únicamente MONOPOSTOS.
10w30
Recuerdo verlo en ese F-1 MN tan lindo con su particularidad que iba sentado bastante mas erguido que los otros F1.
Mis respetos a su familia y amigos.
GV
Mike
Qué bueno que se lo recuerde a don Orlando todo un ejemplo de pasión, cuánta enseñanza deja a las nuevas generaciones!!