El Rastrojero de la suerte
Yo siempre fui una persona muy humilde Casa de barro y de baja condición De profesión cuidador de autos Siempre fui pobre Nunca nada me sobró El otro día hice horas extras en la cancha Y me sobró para los juegos de azar Al otro día me llamaba el quinielero Vení que tenés un premio […]

Yo siempre fui una persona muy humilde
Casa de barro y de baja condición
De profesión cuidador de autos
Siempre fui pobre
Nunca nada me sobró
El otro día hice horas extras en la cancha
Y me sobró para los juegos de azar
Al otro día me llamaba el quinielero
Vení que tenés un premio para cobrar
Me fui acercando despacito a la quiniela
Sin levantar la perdiz ni la voz
Pero al llegar cual no sería la sorpresa
Catorce millones era el premio mayor
Y yo que nunca tuve nada
Al que no le correspondías el amor
Hoy te acercas con la cabeza gacha
Y los ojitos pidiendo perdón
Y me decís que sigo siendo un grasa
Porque no quiero comprarme un pantalón
El RASTROJERO señores no se cambia
Y voy a dejar hecho un chiche el carretón.
Letra de «Guita» del grupo cordobés «Los Caligaris».
Foto del Rastrojero que pasó gran parte de diciembre esperando a su dueño frente al Casino y Hotel Provincial de Mar del Plata.