Los mensajes de texto, los correos electrónicos y las llamadas a celular, han condenado al olvido al viejo y querido “pasa por casa y tocá timbre”. Esta amigable práctica se ha convertido en un hábito a estudiar por los arqueólogos, junto a tantos otros que el progreso quitó de nuestro camino.
En el mundo de los autos, por ejemplo, ya no hay que dar manija, nadie sale a hacer el ablande con un auto nuevo, y subirse al pescante está prohido porque el diseño, las reglas y la seguridad así lo han querido.
Es indudable que los uruguayos viven a otro ritmo, algo que muchos de nosotros celebramos y envidiamos. En Colonia, por ejemplo, la gente sigue yendo a buscarse directamente a domicilio. Ahora bien, con timbres así, ¿quien no pasaría a visitarte por casa?






GLT
el segundo parece ser de un Land Rover Serie I
Mariana
aquellos tiempos…
Jason
Ford (alto) y Morris?