Lunes 9 de agosto de 2011, arde Inglaterra, sus más preciados símbolos son amenazados, pero un puñado de British Cars encuentran asilo en el patio del Clib de Automóviles Sport. Humanitariamente se le dio prioridad a niños pequeños como el Austin Seven y a ancianos abuelos como el Bentley 4.5 liters.
Otros ya tenían doble nacionalidad por filiación, como el Lotus Seven padre, abuelo y bis-abuelo de todos los demás Lotus Seven que circulan por Argentina. Una réplica de Lotus Eleven reclamaba su pasaporte británico. Un brillante veterano de guerra condecorado en Le Mans del ’33 llamado Aston Martin Ulster resplandecía en la pérgola; mientras un irrespetuoso Aston Martin DB6 que ostentaba un escudo de «Falkland Islands» completaba el lote de Warwickshire con un sobrio DBS. El señorial Rolls-Royce Silver Shadow ocupaba el espacio donde hubiesen podido acomodarse dos Hillman Avenger y un Riley 4 que dormían afuera. Un impecable MG J2, que parecía nunca haber tenido apuro, vino acompañado por parientes jóvenes como el MGA De-Luxe drop head, el MGA fixed head y un MGB. También hubo espacio para cobijar especies felinas en extinción como los dos sedanes Jaguar MKI y MKII, y el emblemático XK120 roadster. The Big Healeys también estaban representados con un impoluto MKIII.
Pasamos al comedor y nos encontramos con un menú de típicos pasos de un British drive: Primer, Accelerator and Drop by to greet the mechanic. Con sana envidia disfrutamos a través de las pantallas del salón del Goodwood Revival, con su colorido, su clima de entusiasmo y devoción por el Historic Racing, sus Gentleman Drivers y su inmutable camaradería. A continuación Charly Walmsley y Alec Daly disertaron sobre el automóvil británico y se entregaron las placas recordatorias y de agradecimiento a los dueños de los autos expuestos.
Marcelo A. Beruto
Fotos: Pompeyo Ausa
















gringo viejo
La cronica de «night of the petrolheads» me despierta la mas sana de sana de las envidias. A pesar de mi casi inconfesable y perversa attraccion por el auto aleman, me hubiera gustado estar(A menos que el menu haya incluido fish and chips, porridge y vino en lata de cepa Tesco Finest) Aparte de poder intoxicarnos con nafta de 110 ciertamente compartimos un par de cosas cosas con esos malditos limey rascals.
Mala noticia con final feliz: El mas ingles de los ingleses, Rowan «Johnny English» Atkinson, petrolhead convicto y confeso, quien comparte con nosotros su adiccion al octano, se dio la hostia la semana pasada con su McLaren F-1. Parece que ya le dieron el alta en el hospital y, por esta vez, la banshee no venga a buscarlo en su negra Bentley Shooting Brake con techo vinilico. Un tipo simpatico y sabe que hacer con un auto un domingo de sol en una «B road» merece vivir 100 anios…
http://www.youtube.com/watch?v=iqzOh4H3iHc
Cheers!
Old Gringo
PD: Johnny English II estrena en Septiembre y esta vez la monta de Don Rowan Atkinson sera un Rolls Royce Ghost V-16 de 9 litros . BMW hizo 4 unidades de este modelo altamente coleccionable antes de enviar a los ingenieros responsables del disenio un centro de reeducacion ambiental en Kazakhistan.
chancheta
Defenestrar a los ingleses es de un nacionalismo barato tribunero. Buenos Aires existe como tal gracias al contrabando que por siglos practicaron los comerciantes porteños con la corona británica. Fueron esos comerciantes los que forzaron la Revolución de Mayo. Después, los ingleses tendrían mucho que ver con la creación del estado-tapón uruguayo. Desde entonces y hasta mediados de siglo XX los británicos fueron los principales inversores en la Argentina y el principal destino de nuestras exportaciones.
El fútbol, la red ferroviaria, cientos de instituciones y publicaciones, infinidad de obras civiles y de arquitectura y algunos pocos apellidos son parte del legado palpable de la influencia británica en la Argentina.
¿Cómo no admirar su cultura?
marianooctubre
Hasta el termino «piquete» viene de Inglaterra. «Picketing» es algo que se conoce por lo menos desde el siglo XIX en Inglaterra, y es originario de aquellas islas.
a-tracción
Papanuel, permitame decirle que tenemos mas cosas en comun de las que realmente «queremos».
La lista es muy larga pero aparte de cierta herencia en la educacion y costumbres que no queremos reconocer, una de las mas significativas es el sentido de direccion que aun conserva nuestra red ferrea.
Papanuel
Cada vez estoy más convencido de que británicos y argentinos tenemos muchas más cosas en común de las que creemos.
gallego chico
También faltaron los inspectores Morse y Linley.
JaVo Br1
Dicotomía nacional, por un lado, nos pelamos con «La Corona» desde nuestra independencia hasta nuestros días y por otro hacemos las mejores réplicas de clásicos bretones, las mejores imitaciones de sus grupos de rock y tenemos el fuera (no sé si lo sigue siendo) el único service autorizado de turbinas Rolls Royce fuera de Inglaterra. Y mas clásicos sport ingleses que de ninguna otra procedencia. Mas te quiero, mas te aporreo??
Peraluman 25
El que se ve a través del parabrisas del DB6 en la primer foto se parece mucho al niño de «¡Se vienen!».
a-tracción
Se olvidaron de invitar a Lord Bret Sinclair y a Patrick McGoohan.
Mariana
Lindas fotos !