Retrovisiones
En cada esquina

En la vereda

Por Hernán Charalambopoulos

Estóico y vívido exponente de la extrovertida K1, un emblema de finales de los ochenta y póster obligado en la habitación del adolescente tuerca de entonces. Generalmente fotografiada con ejemplares teutones de copiosa cabellera rubia, generoso escote, y gafas envolventes, fue el símbolo tecnológico del final de esos locos años ochenta.




9 comentarios

  1. Fluence

    Fiera con ganas. Encima no puede hacer alarde de ningún progreso técnico importante, ya que las suspensiones Telelever y Paralever de BMW llegarían unos años después. La competencia japonesa de su época le pasó el trapo.
    Sólo se fabricaron 6921 ejemplares, según Wikipedia. Quizás esto la revalorice como vehículo histórico.

  2. gringo viejo

    El justiciero rifle sanitario le da el tiro de gracia justo entre ceja y ceja en el primer comentario y (casi)nos deja sin nada que decir. Esta moto es como ver un tipo de mi edad en en buzo deportivo fluo y zapatillas adidas verdes con tiras amarillas. Pero aunque parezca mentira los genios del marketing la habian concebido como una K-100 orientada al mercado joven…
    Pregunta del millon: Que hay con eso que el motor 4 en linea de las K-100 (conocido como el «ladrillo») era un derivado del Peugeot?

    GV

  3. Rifle Sanitario

    Una empanada gallega indigerible, que mostró el camino que BMW sigue con sus motos hasta hoy, y que tan buenos resultados le ha dado: Dirigir su propuesta motociclística a automovilistas.
    Saludos,
    RS

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