Colonia de bembas
A la par de la vereda se acerca un BMW Serie 3. Intuyo, es alguien que está perdido. Bajan la ventanilla y veo a un príncipe joven; es Enzo Francescoli quien está detrás del volante y me pregunta cómo llegar a la Avenida Ferreira. Debe ser el verano del 84, en el balneario uruguayo de […]
A la par de la vereda se acerca un BMW Serie 3. Intuyo, es alguien que está perdido. Bajan la ventanilla y veo a un príncipe joven; es Enzo Francescoli quien está detrás del volante y me pregunta cómo llegar a la Avenida Ferreira. Debe ser el verano del 84, en el balneario uruguayo de Atlántida. y mis piernas no han dejado de temblar por aquel encuentro inesperado con mi ídolo y su impecable E21 acelerando hacia el más allá.
Debe haber sido por aquel tiempo en que empecé a escuchar que por aquí a los BMW se los llama «bembas» y a tomar nota del cariño de los orientales por la marca desde las épocas en que los 2002 eran lo que había que tener, se ensamblaban en el país, y ganaban carreras emblemáticas como el 19 Capitales.
Desde el año 2007 muchos de estos apasionados por las bembas tienen en el BMW Car Club Uruguay el lugar donde encontrarse con sus semejantes y, entre otras cosas, compartir unos estupendos paseos con familia y amigos a puro disfrute, manejando los autos y conociendo mejor este país tan pequeño en tamaño como enorme en encantos.
El BMW Car Club organiza cuatro salidas cada temporada y la primera de este 2012 es la que por quinta ocasión trajo a sus integrantes a Colonia este fin de semana. La caravana partió de las afueras de Montevideo con 23 autos tomando la rutas 1 y ya en el departamento de Colonia las rutas 22 y 21. El objetivo, como en cada una de las cuatro salidas colonienses anteriores, era no repetirse y visitar lugares “vírgenes”.
El noroeste del departamento los recibió. La estancian jesuítica conocida como Calera de las Huérfanas que data de 1741 y de la que sobreviven las ruinas del convento y de la calera, además del interesantísimo museo con todo lo que los arqueólogos encontraron en el sitio, fue la primera y amable parada, 15 kilómetros antes de llegar a Carmelo.
Un almuerzo en la costanera carmelitana, frente al río, en Playa Seré, fue la siguiente posta y el postre del recorrido fue la marcha, otra vez en caravana pero bajo la lluvia, hacia Punta Gorda, los acantilados que marcan el final del Río Uruguay y el kilómetro cero del Río de la Plata.
Protegidos del agua por el bosque en el que se enmarca ese hito tan importante, se dieron a conocer los resultados del cuestionario que los participantes debieron responder acerca de la historia de la marca y particularidades técnicas de diferentes modelos.
Allí, los besos y abrazos de despedida, las 23 bembas y sus tripulaciones en marcha (hubo unas cuantas preciosas 2002 y el resto lo completaron las Serie 3 de las generaciones E21, E30, E36 y E46) y en movimiento, perdiéndose en el húmedo horizonte rumbo a casa, pero también recortando camino hacia la próxima salida.
Gracias al Enzo por tanta magia y a Federico Sierpien, Gonzalo Saporiti, Jorge Sanguinetti y todo el staff del BMW Car Club Uruguay (www.ccbmwuruguay.com) por invitarme a compartir este estupendo encuentro.
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