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Las 300 Millas de la Costa

Por Hernán Charalambopoulos

El espíritu es intangible, invisible, pero sobre todas las cosas es intocable.

Intocable no por materia (no la posee) sino más bien por la noble tradición de respetar(se) haciendo todos los años las mismas cosas entre los mismos personajes y en lugares comunes.

Esos tan denostados lugares comunes vuelven al ruedo y muestran el lado celebrable de una vieja tradición. Después de todo, somos simples y fáciles de entender como el más antiguo de los humanos.

Nuestro clan, nuestros rituales, nuestras danzas y nuestras ofrendas.

El Hombre en su estado más primitivo.

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7 comentarios

  1. Don Richard

    Nuestro clan, nuestros rituales, nuestras danzas y nuestras ofrendas: se está refiriendo a algún lugar particular abajo de un renombrado dormidero?

  2. 10w30

    Mmmm…Lugares comunes, griegos, danzas, ofrendas, haciendo cosas entre los mismos personajes, ano tras ano. Tal vez mejor que todo lo que no sea la botella y los autos haya quedado detras de los yuyos. Confieso que me carcome la curiosidad, pero soy ya demasiado viejo… En este caso, Don Cintu, no se prive de privarnos de su generosa oferta. Yo, paso.
    GV

  3. cinturonga

    Un evento del carajo…el griego se queda corto!…y tampoco alcanzan sus palabras para describirlo.
    Cuando me haga un rato veré de armar alguna cosita para compartirles. No quiero privarlos de una dosis de Cinturonga.

    Un carinho glande, Cinturonga.

  4. Tete

    Esta es claramente una de las consecuencias de tener un «esmarfone», uno se clava un tubo de tinto durante un asado y luego sale botella en mano a sacar unas instantáneas de la naturaleza muerta y se despacha con un texto de este calibre.
    QUE PASA CHEEEEE ……MI PLATA NO VALE ?

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