Luego de la opípara cena ofrecida por los jefes, y tras haber regado el jardincito con algún que otro litro de Tsing Tao, los anfitriones (siguiendo con los honores por el éxito de nuestra presentación), nos invitaron a hacernos unos masajes.
“¡Qué fiesteros estos chinos!”, pensó mi turbada cabeza, y con Franco nos cruzamos un par de miradas cómplices mientras comenzábamos a refregarnos las manos imaginando lo que obviamente no sucedió.
En realidad nos invitaron a hacernos un masaje de pies, algo bastante común por estos lados, y absolutamente novedoso para el occidental. Dispuestas y simpáticas señoritas se trenzaron con nuestras extremidades por más de una hora y media, en la que pusieron a prueba mi altísima sensibilidad y cosquillas, que pude dominar sólo después de mucho esfuerzo y concentración.
Impecable el lugar, y los rituales de baños en aguas medicinales, cura de uñas, limpieza, estiramiento, y luego de untar con aceite, se entregan a masajear (no siempre suavemente) nuestro contacto con la Tierra. Unas frutas, bebidas, música y tele para distender, con la promesa de volver ya que fue una experiencia magnífica.
Franco quedó flechado por la belleza de la profesional que lo atendió, a quién no pudo tirarle los galgos ya que había bastante gente en la habitación, y yo recordaré por un buen tiempo las marcas que me dejaron las ventosas en la espalda cuando promediando el masaje, fuimos invitados a descamisarnos y para recibir el calor de esas raras sanguijuelas de vidrio sobre el dorso.
¡Qué fiesteros estos chinos…!






Horo
Tomá clases de Sumo y mandanos algunas fotos. Saludos
Papanuel
El paraíso del fetichista de los pies.
Se ve que no se depila el tipo. Bien ahí.
Fuoripista
Una de dos, el Tano hace honor a su sangre latina y el autor no… o bien acá no puede contar nada y «proyecta» todo sobre su compañero de ruta y tablero.
Tete
me reservo los comentarios y los chistes faciles sore los masajes.. ahora digo yo.. este Franco le entra hasta a un bombero prendido fuego…
cinturonga
Masaje con final felíz o «Japi End»?? Que paso cuando miró fijamente a la china y la cabeceó como quien no quiere la cosa?.
Creo tener su mismo problema, al primer intento de tocarme las plantas de los pies le pego un rodillazo en el mentón. Cinturonga es algo cosquilloso dependienndo donde se lo toque.
Un carinho glande, Cintu.
raulito
podrias adquirir esa tecnica…mmm…reflexologia.. las occidentales mueren con un masaje asi..por si llegas a volver..digo..se ve la estas pasando lindo.. tanto; que de los autos chinitos ni enterados..