A continuación un correo electrónico de César Sorkin, gran entusiasta de los autos italianos quien supo hacer sus primeras armas (y dispararlas) en Corsa, luego esto, lo otro y un etc. que ahora no le importa porque está ocupado con una persona de un mes de edad.
Paso a transcribir:
Solamente el Señor Abguin Agbarabash, de Mogadischio, Somalía, no sabe que he sido abuelo. El resto de la humanidad, si. Así que estoy en Barcelona, con Malena, mi nieta e hija de tu amigo Juan Pablo…
Cuando no la tengo a upa, boludeo un rato por ahí y en mis breves caminatas he encontrado dos locales interesantes…
En la esquina de Passeig de Gracia y Concell de Cents hay un local que vende gadgets de Ferrari… y han decorado su vidriera con una 166 F2 de 1952 cedida por la Galleria Ferrari de Maranello.
Pavada de vidriera, una 166 del Museo Ferrari, ¡completa, perfecta!
Y en la calle Sant Domenec de Cell hay uno que vende collarcitos, aritos y otras pavadas y su local se llama… bueno, se llama como ven en la foto… El que adivine la nacionalidad del dueño, se gana una torta frita y un mate amargo…






César Sorkin
Epa…!!! se dió por enterado Abguin, el somalí…ahora sí que estamos todos!!!
Abguin Agbarabash
Llamaban?
Eramos pocos y fue abuelo Sorkin…..
AA
Fuoripista
Siempre sagaz este muchacho, aún siendo abuelo.
Felicitaciones César por tu nieta!
Espectacular la Ferrari!!
a-tracción
Dicen que estaria por abrir un local en Buenos Aires. Se llamaria «Chorradas».
Mariana
Cuanta sinceridad! Hermoso el monoposto.