Un “cancello”, como le llaman por aquí, un tractor de dos tiempos que conecta directamente el sublime acero sueco al barro de todo el mundo.
Con patente original de los años ochentas, se intuye que ha participado en mil batallas, como se puede notar por la falta de calcomanías, borradas a fuerza de caídas, su faro Acerbi con la reja de protección casera, los pedales doblados y el Road Trip “a manija” con el recorrido de su último viaje (en francés).
Completan estas fotos del mulo de los senderos en reposo, el correspondiente cajón de botellas para sostenerlo, las obligatorias manchas de aceite en el piso y las botas arruinadísimas de su dorada época.
Husqvarna WR 240 2T ‘82
Deus Caffè, Via Tahon de Revell, Milano, Italia.










Javier M
Solo falta el esqueleto de camello (o del tipo que calzaba las botas).
Husqvarna es ahora de BMW, hasta hace un tiempito seguían en la brecha con motores 2T.