Retrovisiones
Bon Vivant

Un Pichirilo entre Yipaos

Por Diego Speratti

Hay que verlo para creerlo. Sobre el culto colombiano al Jeep Willys ya escribimos en un post anterior (click aquí) pero todavía faltan muchas teclas por recorrer sobre el tema, que tiene en el Festival del Yipao la más grande fiesta “patronal”, el máximo peregrinaje de estos vehículos sobre la faz de la tierra, con el calor y el color que sólo los colombianos podrían darle.

Mientras los Willys y sus propietarios esperan ese día para ponerse las mejores galas, siguen esclavizados por su amor incondicional al trabajo, poniendo a diario sobre su lomo toneladas de semillas de café o plátanos o animales o personas humanas o la suma de todos estos, que confían a ellos y sólo a ellos su llegada a buen puerto.

Km 339. El R4 y un servidor los fuimos a saludar al pueblo de Circasia y nos llevamos estos recuerdos.

5 comentarios

  1. simoncrack

    “Creo que viajo porque me gusta moverme y mirar por las ventanas de los aviones, de los trenes, de los barcos, de los autos y de los buses. Yo viajo, no documento ni investigo, no soy especialista en nada y suelo ser un pésimo orientador para los viajes de otros porque me resulta muy difícil retener nombres. Soy muy malo entendiendo mapas y planos, normalmente no sé nunca bien cuales son las coordenadas del lugar que estoy pisando. Nadie podrá esperar de mi rigurosos informes sobre políticas locales, ni sobre los problemas ecológicos de tal o cual lugar. Para mi viajar debe ser lo mismo que para el perro de la familia, cuando lo sacan en auto: la oportunidad de asomar la cabeza al viento y dejar lagrimear los ojos ante el espectáculo de un mundo que por fin toma impulso, para irse.”
    “En español la palabra irse tiene al menos dos acepciones: Partir, eyacular y morir. Algo en común habrán de tener esos verbos que se conjugan en una solo y breve palabra. Irse de viaje se parece al descontrolado instante en que surge el orgasmo, y quizás se asemeje al momento en que los fluido vitales abandonan el cuerpo para emprender la única ruta absolutamente desconocida para el hombre”

    Leon, Rafo. «Viajes de Perro» Aguilar, 2005

    /Users/simonramon/Pictures/Renoleta Speratti/Para Blog/Salida Speratti 28.JPG
    /Users/simonramon/Pictures/Renoleta Speratti/Para Blog/Salida Speratti 29.JPG
    /Users/simonramon/Pictures/Renoleta Speratti/Para Blog/Salida Speratti 30.JPG

  2. karina

    De los jeeps willys si puedo opinar! Me traen gratos recuerdos Mi padre compró uno cuando yo tenía 15. Ibamos de vacaciones a la costa atlántica y lo usabamos para ir a la playa. Era como el de las fotos, rojo y muy simpático.
    Lo cargabamos con todos los posibles bártulos playeros (para la carga sí se la re bancaba) pero no recuerdo una sola tarde de verano
    que no hayamos tenido que remolcarlo, SIEMPRE se quedaba en la arena. Evidentemente le faltaba alguna tracción, un despropósito terrible para la función que le habíamos asignado.

Déjenos un comentario

Otras notas que pueden interesarle

Bon Vivant

Sarasota Car Museum

Paseando en las vacaciones con mi familia por el sur de la Florida, una de las ciudades que visitamos fue Sarasota, en la costa oeste de la península, a orillas…

DiegoCarrozza 2 comentarios
Bon Vivant

Autos, lugares y amigos

Terminado Rétromobile me quedaban unos días de comodín para visitar autos, lugares y amigos, así que decidí sacarme un pasaje París – Torino e ir a ver a Juan Manuel…

Cristián Bertschi 17 comentarios