Mucho se habla y se discute sobre el programa de certificación que implementó Ferrari hace unos años que consiste en obtener, luego de un tedioso proceso, una bonita carpeta que atestigua la originalidad del auto. Esto surgió de la fábrica para evitar las réplicas y para hacer caja.
En el caso de que el auto no tenga nada para corregir el dueño se queda contento con su carpeta roja y a otro tema. En cambio, en el caso de que no sea así, la fábrica se ofrece a corregir estos temitas cobrando en consecuencia.
Los talleres de Ferrari Classiche son impresionantes por las intalaciones y por las máquinas que hay adentro. En cada visita pude ver desde monoposti hasta alguna F40, que vaya a saber uno qué puede tener de no original.
En Rétromobile hay un stand del representante Ferrari en Francia, el tradicional Charles Pozzi, que aprovecha el público clásico que visita la muestra promocionando el programa de certificación y veneración de la originalidad. Ahí pueden verse una 365 GTB/4 y una 330 GT 2+2, obviamente certificadas, y algunas carpetas de muestra por si algún propietario se tienta y le dan ganas de comenzar el proceso.
Dentro del stand, hay una especie de livincito para recibir visitantes con dos sillones. Si uno quisiera pensar bien diría inmediatamente que son dos Barcelona del Arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, que diseñó para el pabellón de Alemania de la ciudad catalana en 1929. Pero mirando en detalle (mi ojo de Diseñador Industrial todavía está en forma) se puede ver que las proporciones no son las correctas, ni el cuero tiene la forma que debería.
Como Knoll International, que es la empresa que tiene los derechos para la fabricación desde 1953 no tiene un programa de certificación nadie va a hacerse demasiado problema. Pero a nosotros, los que nos gustan las cosas originales, nos parece que… Ferrari Classiche podría ofrecer su certificación de originalidad en muebles verdaderos, no truchos… ¿no?







TotoClasico
Por los menos no son «nuestros» BKF truchos.
amigopress
Tratando de entender, ¿ quiere decir que todos son unos truchos ?
Martín.
autoconsultorio
Sr. Cristian Bertschi :
lo felicitamos por su nota y su ojo refinado.
Abrazo
jose del castillo
Perdón por la gaffe, es too much….
jose del castillo
Yo creo que cuando uno es un purista como lo es C.B., se deja llevar un poco y puede llegar a caer en el «to much to ask».
Me imagino ir a misa de gallo en la Catedral de San Pedro, oficiada por el mismísimo Papa y ver en un rincón a un grupo de travestis (con todo respeto por las chicas), como que uno espera que todo sea perfecto, pero como vemos, en todos lados se cuecen habas…
El amigo del coleccionista que no entendia nada
Berchi, sos un hincha pelotas…..
Tete
Bertschi, no me manche a Guillote, es un grande y de verdad la mercaderia se la pusieron y por eso el pobre la paso muy muy mal.. en fin gente envisiosa..
En cuanto a lo sillones a don pozzi no creo que le cambie la ecuasion garpar unos euros mas por unos sillones acordes a la originalidad que defiende
Bertschi
Gracias Alfa Man.
Su explicación es lógica y conocida, pero no por eso menos válida.
A mí me suena ligeramente al argumento de Coppola con la merca en el jarrón.
«A mí me la pusieron.»
Alfa Man
Estimado Bertschi
Con respecto a su desazon , los ingleses , que tienen una frase para todo , hubieran dicho «… too much to ask .. » .
El mobiliario de cualquier expo es usualmente provisto por la misma empresa que fabrica el stand y cada cosa que exceda el mobiliario basico de su propuesta , se factura con creces . Por lo tanto, no es extraño que el sr.Charles Pozzi no haya tenido en cuenta el ojo crico de un diseñador Argentino y opto por reducir los costos de su ya seguramente caro stand. Total, quien va a mirar los sillones ….
De cualquier manera , muy buena observacion la suya .
Slds
Tete
Es que los tanos en el fondo son medio chantas y vende humo.