Retrovisiones
En cada esquina

412 días, 2 bondis, ¿41 asientos?

Por Diego Speratti

Chevrolet línea 62 y Bedford línea 37, Tecnópolis, Villa Martelli, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Notas relacionadas:

360 días, 1 bondi clásico

Un mundo de 20 asientos

La banda pesada del Bicentenario

6 comentarios

  1. biposto

    Juse
    Yo llegué a viajar de muy chico en la última linea que tuvo los de la corporación en la ciudad de Buenos Aires. Eran de la línea 2, que cubría Liniers-Aduana.
    Los «bondis» eran Leyland, con caja Wilson, tenían una torre de aluminio o acero (no recuerdo claramente, tendría 5/6 años) y la forma de «H» (tipo Ferrari) con la bocha cortita negra, no tenían pedal de embrague y trabajaban sin electrónica pero funcionaban casi como una de Twingo Easy. Los asientos del centro del colectivo eran laterales como los del subte B. Increíble recuerdo. Durante muchos años mas funcionaron en Montevideo también.
    Saludos.

  2. gallego chico

    Cuando todos eran plateados había Berliet (tomaba el 126 para ir al cole), GM (caja automática y motor turbodiesel), El ómnibus inglés Leyland (decía así en el frontal), los chevrolet sapo, otros del 37 (?), un carrozados por la misma corporación de trompa cuadrada (muy feos) y con mecánica Bedford (probablemente). Aparte recuerdo los Bedford de la línea 59 sin contar a los dudosos trolebuses que siempre desenganchaban los troles (Mercedes, MAN, Henschel) de la línea 302, 303,, 314 etc

  3. gallego chico

    Recuerdo en los Chevrolet sapo nafteros (a nasta) el ruido lloroso de la caja de velocidades al arrancar con varios «colgados» de las manijas de afuera y con «n» pasajeros aplastados en el interior del vehículo (al fondo hay lugar!)

Déjenos un comentario

Otras notas que pueden interesarle

En cada esquina

899 días, 2 clásicos

A estos no parece que los trajo la corriente. Tampoco los barcos. Da envidia pensar que llegaron hasta el Barrio Histórico de Colonia del Sacramento con las capotas bajas, condiciones…

Diego Speratti 6 comentarios
Héroes

Mi perro dinamita

Autoconvocado a paladear las sobras de la hecatombe gastronómica perpetrada por los insaciables comensales, el mejor amigo del hombre que le da de comer, se acercó a los invitados no sin…

Hernán Charalambopoulos 25 comentarios