En el atardecer de un día de verano cuando el sol va perdiendo su brillo, se nos presenta un escenario único. De fondo, una residencia en un country de la zona norte con un jardín que se prolonga en el verde de la cancha de polo, la luz del sol es reemplazada de a poco por una batería de focos que iluminan un gran semicírculo con 23 Bugatti clásicas que están para agasajar a la Type 46, conocida como Petite Royale del dueño de casa que revive en todo su esplendor después de una larga restauración.
De pronto la voz de Mariquena Monti, en vivo, nos deleita con la interpretación de las canciones de Edith Piaff, me parece ver una lagrima de nostalgia en una 35C recordando su Francia natal. Degustando un magnifico buffet, los casi doscientos invitados prolongan el debate de cuál es la más elegante, la más antigua, o la más deportiva, debate que seguirá en las sobremesas del Club de Automóviles Clásicos.
A través de Retrovisiones quiero agradecer al dueño de casa esta jornada mágica, y compartir con los lectores algunas imágenes.
(Nota del Editor: este evento se realizó a fines del 2010.)












carralfer
Bravo!!!! sigamos asi , vamos a tener en Argentina mas Bugattis que en el Slumpf….
admin
Ojo con los chistes limítrofes.
Bertschi estuvo ahí y dijo que Marikena cantó muy bien.
Ricino
No, llevaron la momia y un fonógrafo para hacer playback.
Marcelo
Marikena Monti, todavía vive?????????????.
Alvaro
Raúl, gracias por compartir con nosotros tu extraordinaria experiencia !!!…que suerte la tuya por haber podido estar ahí !!!…te envidiamos sanamente…( ¿existirá la envidia sana?)