Anoche volvió nuestro curita. Después de una ausencia muy prolongada fuera del país, nuestro Padre Augusto Zampini retomó oficialmente sus funciones en el Club de Autos Clásicos. Todos con las caritas agachadas, dando gracias por la comida, qué lindo!!!
El CAC debe ser uno de los pocos clubs con un párroco socio y puesto en funciones oficialmente por el obispo Jorge Casaretto. Recuerdo bien esa noche, hace no sé, seis añitos atrás quizás, Casaretto, obispo de la diocesis de San Isidro por entonces, habló de boxeo y Turismo Carretera… ¡y lo que sabe, por favor!
Zampini estará entregando premios en la rampa de Autoclásica, inspeccionando autos y, sobre todo, motos, que son su gran pasión.
De chico el párroco solía andar en un Porsche 550 (verdadero) con su padre, quien junto a su tío fueron algunos de los primeros socios del CAC.
En fin, si lo ven por Autoclásica no duden en preguntarle si puede lavar algún pecado de restauración que tengan en sus autos; sacarse dudas existencialistas si Dios es hincha de Ford o Chevrolet (yo sé que Dios es del chivo)… Augusto es el único párroco que puede mezclar teología con compresores, acompañando todo con una sonrisa de lo más contagiosa.
Notas relacionadas:




javier
Charly sos un grande, gracias por aclararme que dios es hincha del chivo, jeje…abrazo.
CHUZO
Un Gran ABRAZO!!! Augusto, nos vemos en AUTOCLASICA.
Mariana
Que bien vestido sr Charly! Tooop!!
Papanuel
Amén