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De paseo en Opel

Por Staff RETROVISIONES

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En Alemania se los agrupa por la letra inicial de sus nombres. Son los Opel «KAD»: los Kapitän, Admiral y Diplomat con los que el fabricante teutón tuvo embajadores en el segmento de autos de lujo entre los años 1964 y 1977.

Los tres representaron en su momento lo más exclusivo y distinguido que era capaz de construir la filial alemana de General Motors y llevaron mecánicas de seis y ocho cilindros. Hoy en día, Opel mantiene ejemplares de todos ellos en su colección de clásicos, en perfecto estado de conservación y uso.

Quien lo pudo comprobar recientemente fue el Presidente Consejero Delegado de Adam Opel AG, el Dr. Karl-Thomas Neumann, quien los sacó a pasear por las pintorescas regiones de Rheingau y Taunus, en Alemania. 

Neumann es un gran amante del automóvil histórico, y lo demostró compitiendo anteriormente en el Oldtimer Grand Prix en el circuito de Nürburgring con el Rekord C “Black Widow”. En la excursión en el verano boreal con los modelos ‘KAD’, Neumann dirigió la flota de Opel por pueblos con encantadoras casas de madera, por los pintorescos caminos de viñedos del valle y sobre un romántico ferry en el Rhin.

El recorrido con los vehículos de lujo llevó a los excursionistas de Rüsselsheim a Schloss Westerhaus, la antigua residencia de verano de la familia Opel. Allí, el Presidente Consejero Delegado Dr. Karl-Thomas Neumann fue saludado por la Condesa Ivonne von Schönburg-Glauchau, una descendiente del fundador de la compañía Adam Opel, y su marido Johannes.

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La gira de verano continuó su aristocrático curso a lo largo de la orilla norte del Rin, con paradas en Schloss Johannesberg y Biebricher Schloss. Finalmente la caravana volvió a su puerto de origen y atracó en la orilla del río Main en Rüsselsheim.

Las tres unidades que tomaron parte del paseo fueron: un Opel Admiral A construido en 1965 y equipado con un motor V8 de 4,6 litros asociado a una transmisión automática de tres velocidades; un Opel Kapitän de 1969, con un seis cilindros de 2,8 litros y 132 caballos bajo el capot; por último, un Opel Diplomat B 1976 de distancia entre ejes alargada, propulsado por un ocho cilindros de 5,4 litros y 230 caballos, y capaz de alcanzar los 205 km/h.

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5 comentarios

  1. Javier M

    Aqui llegó el Commodore, me parece que era el Opel más grande en la linea vendida en Uruguay, el viejo de un amigo tuvo uno bastante raro con inyección.
    Me gustan mucho, son como versiones más racionales de los autos americanos.

  2. DF61

    Tengo muy presente el recuerdo de un Kapitan 1962 ó 63, que tuvo uno de mis tios. Sedan 4 puertas, motor 6 cil, muy cómodo y suave de andar, lo que me llamaba mucho la atención; era el velocímetro. Que era una especie de cinta, que iba cambiando de color; a medida que aumentaba la velocidad.
    Otra particularidad (tal vez uno de sus pocos defectos), era que si pasabas rápido por algún charco de agua, salpicaba el encendido y se paraba(había que tener a mano un paño seco, para secar la tapa del distribuidor y los cables); evidentemente, no estaba pensado para zonas de baches.
    Un cordial saludo.

  3. Leonardo de Souza

    Asumo que estos Opel, me pueden mas que cualquier otro modelo de otras marca alemana de esos años…
    Me mata el Diplomat, y en especial la version coupe…hermoso auto, de punta a punta.

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