En este lindo y severo edificio de principios del 1900, en una de las zonas más burguesas de Milano, nació, vivió y se le hizo el saludo final al último campeón mundial de F1 italiano, fallecido el 26 de mayo (casualmente el mismo día en el que se había matado Antonio Ascari, su padre) de 1955.
Ascari se accidentó en la curva que lleva su nombre en Monza, probando la Ferrari 750 Sport de Eugenio Castellotti e, increíblemente para un supersticioso como era él, no vestía su ropa y ni llevaba su propio casco…
Corso Sempione 60, Milán, Italia.






Lucasg
Tan bella Milán, y con esas cosas a la vuelta de cualquier esquina (aunque está bien, ninguna esquina en el Corso Sempione es una esquina cualquiera).
Estupenda reseña, don ídem.
mastergtv
Una muerte que tuvo aviso pocos dias antes en Monaco…
Gran piloto,tal vez el rival mas duro que tuvo Fangio.
Increible que Italia,teniendo siempre algun auto de punta,no haya podido ubicar otro campeon en tanto tiempo.
saluti
OO=V=OO