Bell Ville, la ciudad del centro-este cordobés, es famosa por ser la capital de la pelota. A los costados de los accesos a la ciudad y especialmente sobre la traza de la vieja ruta 9 se instalan los puestos que venden las redondas que se producen en la zona, prontas para buscar la complicidad de los pies de miles de cracks o padecer la rudeza de nosotros los pataduras.
Allí mismo, eternamente suspendidos en un final cabeza a cabeza, permanecen desde hace años un NSU Prinz II y un Fiat 1100 (Nuova Balilla); cansados sí, pero dispuestos a no volver a tocar nunca más el piso, para no terminar hechos pelota como todos sus vecinos, los habitantes del desarmadero local que viven bajo sus sombras.











jose del castillo
Pobre Prinz, ¿no había un alma caritativa que te llevara para restaurar?
Penetrit
Como para no verlos. En la Ruta 9 Norte había una coupé Taunus también arriba de una columna y algo parecido en la ruta del Valle de Punilla con un Heinkel. Lo que sí era muy raro por los poquísimos ejemplares vistos, era un Heinkel pick up o furgón comercial con trocha trasera similar a la delantera. Este estaba (quizás siga estando) estacionado los fines de semana en la ruta que va de Alta Gracia hacia Dique los Molinos, a la salida de Alta Gracia sobre la banquina derecha bajo la arboleda, donde están los puestos de venta de pan casero y derivados. Los panes estaban expuestos en estantes en la caja de carga.
Atte,
Güilbeis