REUT – JONES
La Semana Santa de Monterey, California se compone de una variada serie de eventos que incluyen: subastas, concursos de elegancia, automobilia, carreras, más subastas y más concursos de elegancia. Es muy florida por la cantidad de autos, eventos y lugares que se suceden en esos eternos pero breves siete días. En la edición 2008 del Monterey […]
La Semana Santa de Monterey, California se compone de una variada serie de eventos que incluyen: subastas, concursos de elegancia, automobilia, carreras, más subastas y más concursos de elegancia. Es muy florida por la cantidad de autos, eventos y lugares que se suceden en esos eternos pero breves siete días.
En la edición 2008 del Monterey Historic Races, más conocido como las carreras de Laguna Seca se juntaron no sólo cantidades estresantes de autos partebochos sino también un grupo de jubilados con algo en común: las pistas. Entre ellos estaban varios ex Fórmula 1, y un señor gordo, venido a rojo con la edad y tal vez las pintas de Foster’s, o tal vez no, sólo la genética y la exposición al sol. Alan Jones, compañero de equipo del Lole y enemigo del pueblo argentino estaba ahí, junto a otros colegas para divertirse durante una decena de vueltas en una versión abreviada del Desafío de los Valientes, todos con autos igualitos provistos por Toyota.
El resultado de la carrera es anecdótico, sobre todo porque la ganó el poco expresivo y único negador de autógrafos de la mañana, Timo Glock, así que pasamos a lo divertido.
Estábamos viendo el evento con Willy Iacona cuando chiste va chiste viene se nos ocurrió una pequeña maldad para hacerle al señor de los canguros.
Terminada la carrera fuimos a la recta de boxes, yo tenía mi credencial pero como Willy no soporta la humillación de pedirla, estaba una vez más, de colado.
Nos acercamos a nuestra presa y mientras fotografiaba la escena, Willy se le acercó a Jones y le dijo en inglés: «Sr. Jones, nosotros somos de Argentina y veíamos sus carreras de chiquitos. Pasó el tiempo y nos acordamos de ud. Me gustaría mostrarle algo y sacarnos una foto.» Y ahí mismo Willy peló un improvisado mítico cartel REUT – JONES dibujado en un pedacito de papel recordando el GP de Brasil de 1981 donde el Lole le ganó bajo la lluvia. Jones lo miró serio, instantáneamente explotó en risas y dijo bromeando. «OK, me saco la foto, ¡pero sin el papelito!»
Fin de la historia, todos contentos y mientras nos íbamos me cuestionaba, ¿quién dijo que los pueblos no se equivocan?

