Sorpresa
El ojo adiestrado de Tete vio desde muy lejos la inconfundible silueta del Charger más famoso de todos. Tirado sin pena ni gloria en las calles del conurbano norte, esta bomba naranja espera que le adopten los que saben. A juzgar por el nombre que aparece en la patente, caerá en manos expertas y volverá […]
El ojo adiestrado de Tete vio desde muy lejos la inconfundible silueta del Charger más famoso de todos. Tirado sin pena ni gloria en las calles del conurbano norte, esta bomba naranja espera que le adopten los que saben. A juzgar por el nombre que aparece en la patente, caerá en manos expertas y volverá a tener el brillo de otrora. Esperamos nevas fotos dentro de un tiempo.



