Retrovisiones
Crónicas

25 años del Volvo 780

Por Hernán Charalambopoulos

En la edición 1985 del Salón de Ginebra, o sea hace veinticinco años, Volvo presentaba el modelo 780 coupé diseñado por Bertone sobre la base de la gama 740/760, ensamblado también en Italia por el mismo carrocero turinés. El Volvo 780 vino a sustituir al 262C, antológico coupé también bocetado y fabricado en “stabilimenti Bertone”. Con el 780, el trabajo no se limitó solamente a “choppear” la berlina (como en el caso del 262C ), sino que se trató de un proyecto mucho más profundo y rico en cuestiones de estilo. Pese al lenguaje supercuadrado de la marca en esos días, el 780 es muy dinámico y sus superficies algo planas no le impiden tener un lateral muy ameno y suave con el ojo, mostrando una sana tendencia de la luneta en empujar el habitáculo hacia adelante, sensación que remata la línea de cintura que baja marcadamente hacia la cara del auto.

Fue una de las pocas alternativas válidas y una propuesta diferente que podía enfrentarse con la aburrida hegemonía alemana en el segmento, y una muy interesante opción al también elegante coupé W124 de la estrella. Medía casi 4,80 mts. Es decir, un buen porte que le garantizaba transportar cómodamente a dos parejas de cincuentones a cualquier casamiento de hija, sobrina, o quien quiera que se subiera al altar, sin que por ello tuvieran las señoras que ver sus vestidos arrugados al hacer su ingreso en la fiesta.

La motorización estaba a cargo del apático V6 de origen Renault, de 2.8 litros y 167 CV, que durante tantos años arrastró a los más diversos autos franceses de alta gama, incluidas las subespecies de lujo del grupo PSA. La otra mecánica, y esto si era una novedad en los ochenta, era el 2.4TD de origen Volkswagen, muy distinto en calidad, rumorosidad y potencia a los modernos TDI, pero siempre alegre como sus descendientes de estos días.

Desde aquí celebramos el cuarto de siglo de uno de los coupés más elegantes que dieran los ochenta, y que significara además un pequeño viento de cambio en la marca con su introducción, agregada al pequeño y versátil 480 algunos años más tarde, dando la sensación de que copiarían a Saab en el aspecto deportivo.

Finalmente la gente de Volvo abortó la misión, y siguió dedicándose de lleno a las madres americanas entre las que tanta buena fama supieron conseguir tras años de autos tan meticulosamente estudiados en su seguridad pasiva.

4 comentarios

  1. Manuel F.

    El auto no lo conocía, así que me sorprendió de cierta forma leer su longitud, que al menos a mi parecer si que se nota en el mencionado Mercedes-Benz, pero no la aparenta en absoluto este Volvo.

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