Los logos de Nike parecen estar ahí para recordarnos el slogan de la marca: «sólo hazlo». Este buen cristiano juntó ideas, valor y gas para el soplete y convirtió un simpático Renault 4 en un engendro de dos puertas con el cielo como techo.
Lo que no calculó es que en su lugar de residencia, la bella Guatapé, en el departamento de Antioquia, Colombia, llueve mucho, tanto que la represa del pueblo genera un 30% de la energía que se consume en el país cafetero. Y entonces tuvo que pedirle a la patrona que la bonita galería, que solía ser el lugar más amable de la casa, tenía que convertirse ahora en el garage del R4 cabrio.
No se sabe a que precio, pero lo consiguió y en un certero movimiento arruinó un auto, la casa y la paz conyugal.
Si necesitan historias con finales felices en Renault 4, en RETROVISIONES las tenemos aquí. Si necesitan más tristes finales de autos cortados, otro clic aquí.






Mariana
buena nota–hermoso auto,,, creatura q te han hechooo??
VIVIANA01
qprecioso!!!! la carita, bueno, un poco seria—–
linda nota
VIVIANA01
pero que belleza!!!!!y si, la patrona siempre tiene la última palabra y la razón 🙂