Si el tema pasa por disfrutar la campiña coloniense en un perfecto día de sol otoñal, hemos de recorrer en birodado 38 kilómetros de caminos de tierra y tramos de asfalto para unir Colonia con el autódromo de Tarariras, y ver allí a los muchachos del CUAS pasarla pipa bajando tiempos con sus bólidos (click aquí).
Más o menos a mitad de camino se atraviesa otro de esos pueblos uruguayos detenidos en el tiempo: Estanzuela. Si hubiera que precisar en que momento se paró el reloj allí podríamos arriesgar que también fue en el día del Maracanazo, o algo así; pero la aguja parece habérseles trancado en algún momento de los años cincuenta.
Esto lo pensaba incluso antes de encontrarme con esta chatita Simca 8 de la época, abandonada a la buena del sol, el agua y el glifosato frente a un galpón con el que parece prestarse los factores oxidantes.
Recordé también que a menos de 20 km de allí, un par de años atrás, fuimos con el amigazo Jason Vogel a un remate, donde nos encontramos con otra chatita Simca, más linda y sana que esta (click aquí). Era cuestión de que cada uno de los dos pusiera 150 dólares y nos «volviéramos» en ella. Seguramente la plata la gastamos en cosas inútiles y ahora ninguno de los dos tiene esa Simca «dialogando» con nuestros enanos de jardín…
















amigopress
La chapa matrícula es relativamente nueva, quizas no haga mucho tiempo que esta abandonada…, si es que lo está.
Martín.
marbadan
Diego: inevitablemente sus fotos, a menudo me hacen piantar un lagrimón (ni hablar de la pick up azul, aquella…)
gaucho pobre
Linda la Simca, pero el galpón es fantástico. Seguramente está lleno de Auburn y Cord con muy poco uso, y el entrepiso almacena repuestos nuevos que el importador de la marca nunca logró vender y fueron olvidados allí.
Bueno tal vez no sea así, pero seguramente guarda cosas interesantes. Ud Diego ¿pudo ver en el interior?
jose del castillo
Diego, imperdonable no haber comprado aquella Simca por 300 dólares!!