Comenzó la travesía
Con inmensa alegría les comunicamos que el pedido de rescate tuvo repuesta, y nuestro querido socio envió sus primeras señales desde Colombia, su tierra adoptiva hasta hace pocos meses. Para los que no lo saben, Diego Speratti fue a buscar su auto (el de la foto), y en un viaje que solamente un personaje de su […]
Con inmensa alegría les comunicamos que el pedido de rescate tuvo repuesta, y nuestro querido socio envió sus primeras señales desde Colombia, su tierra adoptiva hasta hace pocos meses. Para los que no lo saben, Diego Speratti fue a buscar su auto (el de la foto), y en un viaje que solamente un personaje de su calibre es capaz de emprender, va a atravesar Sudamérica a bordo de su querido amigo, quién durante casi dos meses de apurado trajín, lo devolverá a su morada en Buenos Aires.
Aquí nuestro «Retrovisionesmóvil», conocerá a su hermanito, un 2CV con quien seguramente compartirá largas charlas en el sosiego que proponen los añosos arboles de su cuadra. La historia del auto la contará Diego en algún momento, aunque es bueno recordar que fue pintado por sus amigos en ocasión de un casamiento, en el que el simpático R4 ofició de «auto de los novios».
Desde la admiración de un amigo y la envidia por las piruetas de tu andada alma, te deseamos la mejor de las suertes en esta travesía y te esperamos con un asadito a la vuelta.
