A cada «Chancha» le llega su Rau
Diego Speratti - 14/12/2009El automovilismo argentino de la inmediata posguerra tenía como protagonistas a los bravos pilotos de TC entre los que estaban Fangio, los Gálvez («El Chueco» y «El Aguilucho» luego brillarían en diferente medida en monoplazas) y una larga lista de etcéteras, y las carreras para monopostos, con dos categorías que solían compartir fechas y escenarios pero no especificaciones técnicas: la Fuerza Limitada y la Fuerza Libre, en la que se podían montar motores de cilindradas infinitas…
En talleres a lo largo y ancho de la república, especialmente en el triángulo Buenos Aires-Santa Fé-Córdoba, se trabajaba día y noche en la construcción de autos que recurrían muchas veces a partes de suspensiones y frenos de vehículos de serie, mientras se escogía algún block al que el ingenio criollo dotaba de soluciones técnicas, muchas veces de avanzada, para exprimirlos al máximo.
Chasis y carrocería eran obra de la capacidad y el talento de un iluminado (quien generalmente bautizaba con su apellido al auto) asistido por un elenco que iba desde el imprescindible cebador de mate hasta los especialistas en alguna parte en particular del bólido (a veces una sola persona lo hacía todo).
Pueblos y ciudades se involucraban detrás del genio mecánico que los representaba y el kamikaze que se animara a llevar al límite el fruto de tantas horas de esfuerzo (aquí también había casos en que el preparador se disfrazaba de piloto).
Uno de estos héroes de la mecánica nacional fue Beco Salomone, preparador y piloto nacido en Hipólito Bouchard, en la provincia de Córdoba, quien estuvo al mando de esta flecha de plata bautizada por su autor como «la Chancha», con la que sus actuales propietarios sostienen que corrió en las temporadas de Fuerza Limitada de 1947 y 1948.
El block que eligió Salomone para su monoposto fue un Chrysler de cuatro cilindros del año 1927, alimentado por un carburador descendente Galileo, al que se le acopló una transmisión de tres marchas Ford, marca que también aportó el diferencial, los amortiguadores de brazo y los elásticos colocados transversalmente en ambos ejes.
Neumáticos de la popular medida 600 x 16 pulgadas sobre ruedas artilleras y frenos con accionamiento hidráulico en las cuatro campanas, con una palanca de mano adicional que sólo actúa sobre el eje trasero, son las bases sobre las que se sentó este prototipo.
La familia Rau, entusiastas arqueólogos de todo lo que tenga aroma a viejo, lo encontró en la ciudad de Junín en mayo del 2003, y fue en esa ciudad bonaerense donde también se tiene registro de que este auto participó en una competencia en el Autódromo Mayor Arrieta en este caso manejado por Ruiz, un piloto que le había alquilado el auto a Salomone.
Cuando lo hallaron, el monoposto estaba completo, con el capot como único faltante. Luego lo restauraron en La Plata, con la colaboración de diversos y capacitados mecánicos, tapiceros, chapistas y pintores de la zona (el motor, por ejemplo, lo hizo Coco Zinetti en Lezama).
Como en el refrán «a cada cerdo le llega su San Martín» que alude a que cada quien recibe lo que merece, «La Chancha» cayó en las mejores manos, y ahora es parte de la colección que la Familia Rau exhibe en su museo platense (www.coleccionrau.com.ar).
Y si hay algo para valorar de la familia y la colección es que disfrutan sus autos en los eventos ad hoc, ya que el último fin de semana de noviembre se pudo ver en perfecta marcha a algunos de los «veteranos» del museo en la competencia Recoleta-Tigre y en el Premio Coronación de la AAAS del domingo 6 de diciembre, Evelin Rau paseó con solvencia y estilo el perfil caricaturesco, de auto de juguete Schuco llevado a escala real, de este monoposto, en la reunión en pista bautismal de la Fórmula Histórica (click aquí).
Fotos: Miguel Tillous y D.S.
Categorías: CrónicasFecha: 14/12/2009
Otras notas que pueden interesarle
Coca-Col de Turini
10 de junio. Las cosas están extrañamente calmas. Me escapo en puntas de pie del trabajo y llego a casa con el objetivo de convencer a los infieles de rumbear hacia el oeste para Le Mans, que calculo me tomaría unas cuatro horas de ruta. Cualquier familia sensata pensaría que es un buen plan, ¿no? […]
Gringo Viejo19/06/2015 11 Comentarios
Amigo de la casa
Muy buena onda, siempre abierto a una charla y una copa de vino en su casa de Barcelona, Juan Carlos Ferrigno, pincel criollo de calidad y cantidad, presentaba su obra en el último salón de clásicos de la ciudad condal que se llevó a cabo a principios de diciembre. Un par de imágenes de su […]
Hernán Charalambopoulos31/12/2012 6 Comentarios
Alfa, el tamaño no importa
Martin Webb era uno más de los nuestros. Apasionado por los Alfa Romeo y todo lo que pueda considerarse modelos a escala, con el correr de los años fue completando una interesantísima colección. Debido a su repentina muerte a mediados del 2011, todo su patrimonio saldrá a remate dentro de algunas semanas. La firma de […]
Jose Rilis26/01/2012 2 Comentarios
Estresha
Orgushosa estresha que sigue brishando. Odos Amaliados, Amaliada, Grecia
Hernán Charalambopoulos15/05/2012 7 Comentarios
661 días, 661 clásicos
Alfa Romeo Giulia GT 1750, Bundeena, New South Wales, Australia.
Cristián Bertschi13/12/2012 10 Comentarios
351 días, 351 clásicos
McLaren F1 x2, Villa Erba, Cernobbio, Como, Italia.
Cristián Bertschi09/06/2011 6 Comentarios
496 días, 496 clásicos
Alfa Romeo GT 1600 Junior, Marais, 3e Arrondissement, París, Francia.
Diego Speratti21/12/2011 8 Comentarios
795 días, 795 clásicos
Skoda 1201 c. 1955 chatita, Ituzaingó y Pedro Blanes Viale, Mercedes, Soriano, Uruguay.
Diego Speratti12/08/2013 10 Comentarios
177 días, 177 clásicos
Chevrolet c. 1928 chatita, Estación Carupá, Tigre, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Diego Speratti17/12/2010 4 Comentarios
Armando la valija
Zapatos, medias, calzón, pantalón, camisa, saco y gorra. Ya está todo guardado en este cocodrilo convertido en valija, amarrada en un auto que vive en Argentina y se prepara para comenzar, la semana que viene, un largo periplo en navío que lo depositará en las pacíficas costas de California, para participar del célebre Concurso de […]
Diego Speratti28/05/2010 11 Comentarios
560 días, 3 clásicos intervenidos
Ford Ranch Wagon c.1970 recortada, Peugeot 203 sedán, Chevrolet 1957 4 puertas recortado, Avenida Uruguai, Chuí, Rio Grande Do Sul, Brasil.
Diego Speratti25/04/2012 4 Comentarios
806 días, 806 clásicos
Chevrolet 4 puertas 1937, 19 de Abril y Manuel Oribe, Fray Bentos, Río Negro, Uruguay.
Diego Speratti25/08/2013 1 Comentario
Borrani, vuelta al ruedo
Un pedazo de historia de Milano (y del mundo automovilístico) en las ruedas de esta hermosa 500C. Son las primeras que veo después de la resurrección de la marca en el 2004. Ruote Borrani, que con un enorme grado de producción artesanal calzó las ruedas de los mejores deportivos, fórmulas y granturismos italianos de los […]
Qui-Milano08/03/2013 11 Comentarios
Villa D’Este 2012: Spritz
Lucas Colombo, cordobés del cerro y tonada delatora, además de vicedirector del estudio de Advanced Design de Mercedes Benz en Como, es a quien le usé catre, ducha, y algunos alimentos en los días de Villa D’Este por el sencillo motivo de que vive a cinco minutos del lugar. Obvio. El cabezón me propuso tomarnos […]
Hernán Charalambopoulos30/05/2012 14 Comentarios





















fernando
creo que habria que difundir mas este tipo de autos los cuales marcaron una etapa importante de nuestro automovilismo,creo hay gran cantidad de autos que permanecen guardados y seria bueno que aparecieran por este medio para que los podamos disfrutar,a proposito les voy a mandar una foto de una carroceria que tengo de monoposto que nunca me pudieron decir de que era ,un abrazo fernando.
Javier
Totalmente de acuerdo con Fernando estos autos son parte de la historia de nuestro automovilismo, yo también espero que aparezcan más autos y ya que estamos también quiero ver esas fotos.
Trueno Naranja
Fernando:te agradecere que nos muestres las fotos tambien en http://www.Formulahistorica.com.ar asi podemos descifrar de que se trata.Contamos con equipo de arqueologos y bibliografia para descifrar el enigma.