«El bastardito»
Siempre me gustaron los autos sport, sólo que a medida que iba creciendo, éstos se iban encareciendo hasta que llegué a pensar que iba a ser un hobby sólo para mirarlo de afuera. Pero como este país bendito en que vivimos es tan raro, a veces se dan situaciones inesperadas. 1) Aparece Diego Diez que, […]
Siempre me gustaron los autos sport, sólo que a medida que iba creciendo, éstos se iban encareciendo hasta que llegué a pensar que iba a ser un hobby sólo para mirarlo de afuera. Pero como este país bendito en que vivimos es tan raro, a veces se dan situaciones inesperadas.
1) Aparece Diego Diez que, sin conocerme, me ofrece un plano inglés del Seven (Marte).
2) Tengo la inmensa fortuna de ser amigo de Pedro Campo desde los años 60 (Saturno).
3) Me aparece Luciano que con dos socios hacen chasis y arman todo tipo de autos de carrera, y que soldando es Gardel (Mercurio).
4) Me jubilo y dirijo esa entrada al proyecto (Urano).
1) Aparece Diego Diez que, sin conocerme, me ofrece un plano inglés del Seven (Marte).
2) Tengo la inmensa fortuna de ser amigo de Pedro Campo desde los años 60 (Saturno).
3) Me aparece Luciano que con dos socios hacen chasis y arman todo tipo de autos de carrera, y que soldando es Gardel (Mercurio).
4) Me jubilo y dirijo esa entrada al proyecto (Urano).
Hay veces en la vida que pareciera que todos los planetas se te alinean.
Pedro se ofreció a seguir la construcción del Seven, dando las indicaciones según su mejor saber. Había múltiples opciones, caja puente atrás, motor Bora o Vento, independiente en las cuatro, discos en las cuatro, pero eso hacía también el costo por cuatro. Se optó por hacer un Seven de calle con eventuales salidas a carreras de Endurance, motor Fiat 132, caja 124 y tren trasero 125. Además lo voy a manejar yo, que ya no estoy para cañitas voladoras, pero que me voy a divertir, no les quepa duda. Ya se verá, con el tiempo, si amerita un upgrading. Se hizo unos 5 cm más ancho para poder compartirlo con algunos amigos un tanto más dotados de asentaderas, porque la idea es un poco esa, divertirse en conjunto. Esto empezó por febrero y estará listo para la temporada 2011, ya que como pago de a poco, lo hacen de a poco. Pedro está muy conforme con lo que hay hecho, y si Pedro está conforme, yo también.
Al Seven yo lo llamo «el bastardito» ya que no salió de ninguno de los tres establecimientos aceptados como originales por el club de la marca. Lo siento, es lo que hay.
Lo podrán ver en Autoclásica, en el sector Automarket (ver nota aquí), no porque esté en venta, sino porque pienso que si a mí me gusta, habrá otros a los que les gustará ver un Seven actualizado por Pedro Campo y desnudo de carrocería. Viéndolo ahora se me hace que es mas parecido al DSK (Seven americano) que a un serie 3 original, ya que tiene unos cuantos caños más, pero eso se lo dejo a cada uno para que forme su propia opinión.
Para los puristas: por favor tomen nota que en toda la perorata no dije ni una sola vez la palabra «Lotus». Como dije en nota anterior, según mi criterio, un Lotus es un auto salido de la fábrica Lotus, ya sea Lotus Components o Lotus Argentina. No es mi caso, por lo que «el bastardito» será sólo un «otros Seven». ¿Sabían que hay más de 150 fabricantes de Seven en el mundo?
Nos vemos en Autoclásica.
¡LONG LIVE Retrovisiones!
Juse del Castillo.-


