Brough Superior Black Alpine 1939
Enrique Sanchez Ortega - 03/10/2014La marca —para algunos “drogados” por el culto a la motocicleta— trascendió a través de la rara fascinación (tan rara como él mismo) que Lawrence de Arabia sentía por sus refinados modelos. Motivado, quizá, por su estrecha amistad con George Brough, le patron.
Quien vio en su momento aquella superproducción cinematográfica dedicada a la vida de Sir Lawrence recordará que, al comenzar los títulos, estaban sobreimpresos teniendo como fondo una larga escena en la que el muy británico coronel dedica trapos y líquidos para lustrar hasta la exageración una impecable y elegante Brough Superior. Aquella (en la vida real) era la sexta “máquina” de marca que pasaba por las manos de Lawrence. Y sería la última. Pocos minutos después de aquellos lustres se encontraría de frente sobre una loma con un imprevisible inglés transitando de contramano y, de golpe, con una aún más imprevisible muerte en la serenidad de la campiña inglesa. Su sexta Brough lo llevó a la muerte…
Otros tendrán a la marca en la memoria como consecuencia de un artículo aparecido hace muchísimos años en la revista The Motor Cycle, donde un periodista la bautizó como “el Rolls-Royce de las motocicletas”. Un orgulloso galardón que George Brough —ni lerdo ni perezoso— no tardó en adoptar como eslogan propio. Y que por las óptimas características de elevado refinamiento de sus productos fue visto con benevolencia y hasta cierto agrado por los jerarcas de la gran firma automovilística.
De manera quizá más profana (pero nuestra), los cultores telúricos de las dos ruedas memorizan que a nuestro país bajaron poco menos que masivamente una gran cantidad de estos modelos por encargo del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Dicen que por aquel entonces la gobernación contaba con acaudaladas arcas y quiso que la policía tuviera “la mejor moto del mundo”. Un acertado asesor sugirió la marca Brough. Y hacia Inglaterra partió un encargo por cuarenta motos. Pedido que fue recibido con algo de incomprensión, por cuanto la fábrica no tenía la suficiente capacidad de producción como para entregar tal número de máquinas. Apenas se limitaron a enviar algo menos de diez. Pero un hecho ajeno a la calidad de estas motos (resultaron óptimas y, como dato anecdótico, participaron en la inauguración de la ruta pavimentada a Mar del Plata) señaló el triste camino a su muerte y destrucción. Esta historia de la desaparición de las Brough policiales fue atribuida por aquellos que estuvieron relacionados con el tema en ese tiempo a grandes intereses creados: el importador —o representante— de las motos norteamericanas Indian luchaba por proveer a la provincia de sus productos. Que por otra parte eran mucho más modernas y resplandecientes que las ya antiguas Brough. Esa fue su condena. Motivados por la posibilidad de una renovación de stock, las motos fueron descuidadas y a veces hasta saboteadas. Así se destruyeron y así también llegaron las Indian…
Lo curioso es que se recuerda más a Brough por los hechos anecdóticos que por su rica historia. Claro que esta es muy poco conocida en estas latitudes para cualquiera. Aunque sus casi 3.000 motos fabricadas se destacan en la gran enciclopedia del motociclismo por su legendaria calidad —casi artesanal— de manufactura. Y aún más por sus exitosos logros deportivos. Hechos que en los días de la Brough-Superior despertaron una profunda admiración por George Brough, su creador. Más allá del hecho de que en el año 1928 Brough mismo se convirtió en el hombre más veloz de la Tierra sobre dos ruedas, cuando recorrió el kilómetro en la recta de Arpajon (Francia) a 209,4 km/h. Lo que no era una novedad para la marca: durante toda la década del 20 (y se continuó en los años 30) consiguió tres veces el récord mundial de velocidad y monopolizó casi a perpetuidad los récords de Brooklands para motos solas y con sidecar.
Quizá por algunas de todas estas razones los Bentley Boys, todos los integrantes del equipo Bentley de carrera (tantas veces ganadores de las 24 Horas de Le Mans), se movilizaban exclusivamente —cuando no en auto— en motos Brough Superior.
George Brough mismo comenzó a correr (fue su primera intervención en 1906.) Era el hijo menor de W. E. Brough, un ingeniero de la vieja escuela, quien se estableció como ingeniero automotriz antes de empezar este siglo, produciendo su primer coche, impulsado por un motor De Dion de 3½ HP y transmisión a poleas, en 1899. Simultáneamente construyó un triciclo a motor para dedicarse, poco después y finalmente, a las motocicletas.
Así, la Brough Superior fue un desarrollo —ni más ni menos— de la Brough. Esta marca se inició en 1902 y no incluía ninguna novedad destacable, si no que apelaba a los lineamientos convencionales para la época. La Brough Superior comenzó su vida al iniciarse la década del 20 y se produjo paralelamente a su antecesora paterna, hasta que la marca de su padre desapareció definitivamente en 1926.
Todas las Brough Superior, desde sus principios, fueron máquinas multicilíndricas, con motores de dos y cuatro cilindros y con la cilindrada que fue variando desde los 500 cc hasta los 1.300 cc. Pero el modelo más destacado de todos ha sido el de dos cilindros en “V” de 1.000 cc. Suplementando estos modelos, existió toda una variedad de impresionantes Special impulsados por toda suerte de motores de 4 cilindros.
Los dos modelos más conocidos —sobre todo— fueron el SS 80 y el SS 100. El prototipo del SS 80 apareció por primera vez en una carrera de 1922. Básicamente era una máquina superdeportiva construida teniendo como referencia el ideal al que su constructor quería llegar, con un motor J.A.P. de dos cilindros en “V” y válvulas laterales hecho especialmente para las Brough Superior y un lindísimo y particular tanque de nafta todo niquelado. Se vendía con una garantía de 80 millas de velocidad máxima (128,8 km/h), de allí la denominación SS 80.
En 1925 fue creada una nueva Brough Superior con características aún más deportivas y actualizadas para el entusiasta motociclista: la SS 100. Que estaba impulsada por el novísimo J.A.P., la última palabra en motores: un 900 cc, dos cilindros en “V” con válvulas a la cabeza, capaz de alcanzar —con garantía— las 100 millas por hora (161 km/h), de donde recogió también la denominación. Esta traía un pequeño parabrisas recto sobre el manubrio muy similar a los que para entonces y hasta los primeros años de posguerra tenían los monopostos de carrera y algunos coches sport.
En 1932, siguiendo su tradición, George Brough se permitió presentar un modelo que realmente fue la última palabra en motos de lujo. Estaba construida en base a un motor especial de Austin Seven (el difundido automóvil inglés) de 800 cc (58 × 76 mm) levemente aumentados y conservando la refrigeración por agua. La caja de velocidades seguía la práctica automovilística y la transmisión final la efectuaba un cardán a un par de ruedas traseras gemelas. La parte de atrás del cuadro era ingenioso y tremendamente rígido. Las ruedas traseras recibían al cardán por medio de una caja de fundición con dos agarraderas (anillos), uno superior y otro inferior, y a través de ellos pasaban los largueros horizontales del cuadro sujetados por bulones. Una de las ruedas traseras llevaba el freno de gran diámetro (19,60 cm), y las características de catálogo incluían la tapa de cilindros de aluminio y arranque eléctrico.
La última Brough Superior de 4 cilindros fue presentada en la exhibición de Earl’s Court (Londres) en 1937. Como sus antecesoras, era única: George Brough denominó The Dream (“El Sueño”) a esa moto de luxe con motor de 1.000 cc, válvulas a la cabeza, construido en una sola pieza con la caja de velocidades y todo el conjunto dispuesto transversalmente.
La moto del señor Juan Carlos Suárez —la que hoy presentamos en CORSA— apareció años atrás en San Isidro (Buenos Aires) y pertenecía —como tanta otras leyendas mecánicas— a la viuda de un gentleman deportivo. El hallazgo, sobre todo para un enloquecido por las motos como es su actual propietario, fue emocionante. Porque no se trataba solamente de una Brough Superior, si no que además es una de las pocas Black Alpine que quedan en el mundo.
Este modelo desciende cronológicamente de la SS 100, aunque salió de fábrica en el año 1939. El motor J.A.P. tiene, como la SS 100, válvulas a la cabeza y todo el “tratamiento” especial que le hacía la fábrica a los motores de esa marca. La Black Alpine, a diferencia de su antecesora, tenía entre otras mejoras dos carburadores Amal construidos especialmente por esa firma para las Brough Superior. El motor tiene los dos mismos cilindros en “V” a 50° de 990 cc de cilindrada, con la caja de velocidades de cuatro marchas sincronizadas y suspensión trasera. Resulta curioso el hecho de que, por tratarse de un modelo especial para competición, tiene válvulas a la cabeza, mientras que la última moto que presentó Brough en 1938 tenía las mismas características que esta (aun la suspensión trasera), pero válvulas laterales.
A nuestro país la trajo Juan Cruz, un corredor local, quien también participó en nuestro país con la única H.R.D. Black Lightning (“Rayo Negro”) que entró al puerto de Buenos Aires.
Desde entonces hasta la moto restaurada, pasando por la viuda depositaria, hay que sufrir pensando en los cinco largos años de restauración que demandó tremendo aparato. “El mismo tiempo y casi la misma plata que hubiera requerido la restauración de un buen automóvil antiguo”, nos dijo su fanatizado dueño. Amén de la impagable colaboración de un gran conocedor y amante de las motos como es Guillermo Yur, factótum de la restauración.
«Desde este plano de tres cuartos delantero aparece con toda su inocultable potencia y pura máquina. Notar cómo sobresale lateralmente el tanque de nafta por su tamaño. Notar el protector de aluminio de los elementos eléctricos en la parte inferior del frente del motor.»
«Una belleza de máquina realmente impactante. A pesar de su enorme tamaño, es perfectamente armónica. En la restauración se hicieron concesiones a la seguridad (frenos más grandes) y a la comodidad: el manubrio es más grande y de distinta forma respecto al original. Lo mismo que el asiento. Observar asimismo la diferencia ―original― en el diámetro de las ruedas.»
«“At speed”, a medio motor y respondiendo al acelerador como en sus años más jóvenes.»
«Observando el motor en detalle se pueden observar las tapas de cilindros de válvulas a la cabeza con el logotipo de manufactura Brough-Superior sobre la base del J.A.P., la original salida de escapes y la gran palanca de cambios con un recorrido muy largo para enganchar los cuatro cambios sincronizados.»
«El dueño disfrutando a “Lady Tini” como merecida recompensa luego de largos años de restauración de la mano de Guillermo Yur, ese gran conocedor del tema y la mecánica.»
«Tanque de nafta original con sus dos bocas de carga y tapas de época.»
«Sobre el cilindro se destacan los resortes de válvulas externos “alfiler de gancho”.
Notas del Editor
Esta nota fue originalmente publicado en abril de 1976 en la sección «Viven Aquí» de la edición Nº 515 de Parabrisas Corsa. Las fotos están firmadas por Armando Rivas.
Este artículo integra el Volumen 2 del libro «Viven Aquí», que reúne los artículos publicados por Enrique Sánchez Ortega en esta recordada sección de la revista Corsa.
Los dos tomos de «Viven Aquí» estarán a la venta en el stand del boulevard central de Autoclásica 2014, en el hipódromo de San Isidro.
Brough Superior será la marca homenajeada en el sector de motos de la edición 2014 de Autoclásica, a celebrarse entre el 10 y el 13 de octubre.
Toda la información referente a los libros «Viven Aquí» se puede encontrar en: www.vivenaqui.com.ar
No dejen de visitar el facebook de «Viven Aquí», con muchísimo material de la época: www.facebook.com/vivenaqui
Categorías: En cada esquinaFecha: 03/10/2014
Otras notas que pueden interesarle
Cartel de miércoles #59
No sabía si iba a la sección X días, X clásicos o a Cartel de miércoles. Maranello, a 20 metros del Ristorante Il Cavallino.
Cristián Bertschi02/04/2014 5 Comentarios
Visita a la bodega Catena Zapata
Pasado el incidente entre el IES América y el taxi mientras salía un auto deportivo rojo de una agencia de autos japoneses (click aquí), aprovechamos la visita a Mendoza para visitar la bodega Catena Zapata. El lugar es muy grande, prolijo e impactante, sobre todo por la arquitectura de la bodega que es una pirámide […]
Cristián Bertschi28/10/2009 5 Comentarios
“Macoco” Alzaga Unzué y su incursión Bugattista
El año 1923 marcó por primera vez la participación de pilotos argentinos en las 500 Millas de Indianápolis. El equipo, capitaneado por Martín de Álzaga Unzué, registraba como pilotos a Raúl Riganti, al propio “Macoco” y al francés Pierre De Vizcaya, amigo del primero. Alzaga había encargado a la casa Bugatti tres autos nuevos para disputar la […]
Lao Iacona21/04/2014 25 Comentarios
824 días, 824 clásicos
Caminando por una calle de París, justamente al lado de la Embajada inglesa, tuve la suerte de encontrar este Morgan que pertenece a una señora de 75 años. No sólo me dejó tomarle unas fotos, sino también sentarme en él; una belleza de auto. Me dijo que lo tiene hace 43 años!!! Enrique Mucciarelli
Lectores RETROVISIONES28/09/2013 2 Comentarios
Ideas chivas
No tenemos Casa FOA ni grandes tiendas de decoración en Colonia, pero lo que sobra por acá es el ingenio. El mejor lugar para comprobarlo son los dos o tres remates promedio que hay cada semana, donde los rematadores a veces ofrecen a la venta objetos de dudoso gusto y cuestionable utilidad y sugieren las […]
Diego Speratti10/04/2015 Sin Comentarios
580 días, 580 clásicos
Dodge c.1947 4 puertas, Nancy al 4300, Malvín, Montevideo, Uruguay.
Diego Speratti01/06/2012 7 Comentarios
467 días, 467 clásicos
Buen día, les adjunto fotos de un clásico que descubrí el domingo. Está en Armstrong, Provincia de Santa Fé, muy cerca del Bravi-Jeep que hace poco publicaron de Las Parejas (ver nota aquí). También una foto donde se ve el recorrido de las Mil Millas corridas en el año 1956. La categoría se llamaba Ford […]
Lectores RETROVISIONES05/10/2011 6 Comentarios
El P34 por un ingeniero
Cuelgan las palabras, así que préstenle atención a las explicaciones gráficas del Ingeniero Marcelo Beruto.
Lectores RETROVISIONES15/03/2011 12 Comentarios
La Ferrari de Ibáñez
En mayo pasado y en el marco del Gran Premio Histórico de Mónaco, RM Auctions la casa de subastas canadiense armó un listado impresionante de cien autos que en su mayoría cambió de manos en el Grimaldi Forum. Entre la veintena de Ferrari estaba esta 225S carrozada por Vignale en 1952 y vendida en 1953 […]
Cristián Bertschi24/07/2012 9 Comentarios
Lancia del día # 23
Transcurría el año 1964 d.c, cuando el “Reparto Corse Lancia” y la “Carrozzeria Zagato” decidieron hacer una versión especial de la comentada Flavia Zagato para participar en la Targa Florio de dicha temporada. Respecto a la versión de calle, esta Sport presentaba un techo visiblemente más rebajado, así como otro perfil de DLO (línea de […]
Hernán Charalambopoulos02/08/2013 15 Comentarios
Traverso a fondo
httpv://www.youtube.com/watch?v=taRDD9dV5TE Se abrió la puerta y apareció. Ceño fruncido, estampa imponente, clásico cigarrillo de pitada lenta en su mano. El aire del lugar cambió de golpe; el tipo es una presencia, como cuando Lord Vader hace su irrupción en escena. No me iba a perder la oportunidad ni ahí, así que me ubiqué justo al lado. Cuando todavía no […]
Lao Iacona26/08/2010 13 Comentarios
Alfa Romeo GTA MAX
El dueño de esta víctima la ofrece en venta en Paraná, Entre Ríos. Nació como Alfa Romeo GTV 1980 con un motor de dos litros y en algún momento algún dueño aspiró a tener una Renault Fuego. Aquí el resultado. ¿Alguien con ganas de devolverle el honor?
Marcelo Beruto29/05/2012 23 Comentarios
Tinta violeta en el gris del ayer
Horas contadas para que el gordo bueno de traje colorado y barba blanca tomara por asalto los hogares en el huso horario del Atlántico Sur. El mejor antídoto para que pasen rápido las vísperas era salir a caminar por «La Feliz» en busca de más tesoros automotores. Entre las multitudes que pujaban por ese regalo […]
Diego Speratti28/12/2009 3 Comentarios
El sueño peronista
En la previa del Gran Premio de Buenos Aires de 1954, disputado luego del Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1, se hizo una demostración del poderío industrial nacional con varios Justicialistas que desfilaron a fondo por el por entonces llamado Autódromo 17 de Octubre. Nos llamó mucho la atención estos tres autos […]
Cristián Bertschi24/06/2010 12 Comentarios
Postal de Berlín
Suerte grande la de algunos que en una inocente caminata para limpiar la resaca de la noche anterior se topan con cosas como esta: Citroën SM. Notarán la enorme diferencia de altura entre el auto del que hablamos y uno contemporáneo con ínfulas deportivas aín mayores a las que en su momento ostentaba el «Citromaserati». […]
Lectores RETROVISIONES21/07/2014 23 Comentarios
Virtuoso gentleman driver: Teddy Schwelm Cruz
Si tuviera que definir el concepto gentleman driver con un piloto, mi elección recaería indefectiblemente en Adolfo Teddy Schwelm Cruz. Habiendo iniciado con Cris Bertschi nuestro libro número 8, donde relataremos la historia del Club de Automóviles Sport de San Isidro, tuve ganas de compartir con los lectores algunas líneas sobre Schwelm Cruz, alguien a […]
Lao Iacona20/09/2011 18 Comentarios
Fórmula Histórica en Baradero
Mientras la Fórmula 1 hace su prueba de pretemporada en el circuito de Montmeló (ver nota del griego aquí), nuestra Fórmula Histórica hizo lo propio este pasado sábado en el circuito de Baradero, en la provincia de Buenos Aires. ¿Menos glamour? Es posible. Pero igual entusiasmo y seguramente mayor diversión.
Manuel Eliçabe06/03/2012 17 Comentarios
El joven viajero desde Hamburgo
Luego de su fructífera recorrida por la península escandinava, nuestro doncel y adoctrinado lector se sumergió en tierras germanas, siendo Hamburgo el primer destino continental, luego de una intensa estadía en Copenhagen de la cual no quiso hacer ningún comentario. Escuchemos su crónica: «Hola muchachos, después de tanto tiempo vuelvo a escribirles y a mandar un poco […]
Lectores RETROVISIONES11/07/2010 4 Comentarios
Oriental desorientado
Una tarde, paseando con Speratti por “7 de Agosto”, una suerte de Warnes bogotana, me dijo que había visto un Nissan Cedric de los sesenta (segunda generación) en muy buen estado de conservación. Llegamos al lugar y el auto estaba estacionado en la vereda, con lo que no nos fue difícil atacarlo con nuestras cámaras. […]
Hernán Charalambopoulos18/02/2011 11 Comentarios
































DBU
Tengo los libros. Altamente recomendables.
Qui-Milano
El espiritu mismo de «LA MOTOCICLETA»…nada màs
Nota para Santino: y el numero 3?
Javier M
Gran nota. Un gusto volver a leerla.
Evoca el espíritu de una época, «si lo vamo’hacer, vamo’hacerlo bien».
El pedal de cambios alto, bueno para pasarlos a mano en competición.
Entre JAP y Villiers le pusieron motor a todo lo que se les cruzó.
a-tracción
Puedo envidiar y mucho a quien sea poseedor de una Brough (Pronúnciese Braf) Superior. Cabe decir que los ingleses la apodan «bitsa» porque es una moto que siempre tomó prestado de otros como JAP, Matchless, Austin 7, caja Burman, horquilla Harley, etc.
El ejemplar de la nota tiene faro Miller (wrong), cuadro modificado con suspensión Norton, carece del guardabarro delantero original, etc…pero ese JAP con válvulas a la cabeza, ¡un veneno!
jose del castillo
Belleza la moto y belleza poder leer el artículo original como lo escribió Enrique. Confieso que casi se me detiene el cuore cuando vi que decía Enrique Sánchez Ortega.
Santiago, podrías reeditar algunos otros, eran todos muy buenos.
Canario
Estupendo conocer la historia de la marca antes de verlas en Autoclásica. Gracias!
Jorge B.
Acabo de leer el artículo, lindo sin duda. Interesante conocer que entraron también estas máquinas, y menos mal que alguna quedó aquíy podemos seguir disfrutandolas en alguna exposición.
Aprovecho a comentar al lector a-tracción publicado más arriba que las cajas eran Sturmey-Archer, no estoy seguro que hayan usado Burman.