El diablo metió la cola
En el museo de la fábrica Lamborghini en Sant’Agata Bolognese puede recorrerse la historia de la marca con un ejemplar de cada auto importante que construyó. Hay 400 GT, hay Espada, hay Jarama, hay Miura, Countach y Murciélago. Hay hasta un ejemplar del stealthizado Reventón. Pero también se siente la presencia del Diablo, sobre todo […]

En el museo de la fábrica Lamborghini en Sant’Agata Bolognese puede recorrerse la historia de la marca con un ejemplar de cada auto importante que construyó. Hay 400 GT, hay Espada, hay Jarama, hay Miura, Countach y Murciélago. Hay hasta un ejemplar del stealthizado Reventón. Pero también se siente la presencia del Diablo, sobre todo en esta propuesta de Marcello Gandini que gracias al Espíritu Santo quedó sólo en forma de modelo 1:1.
