Poker de Ferrari en Bariloche
Bariloche empieza a vestirse de Mil Millas. Más allá de los encuentros casuales con máquinas rodando por la ciudad, la Av. Bustillo es el corredor obligado de los autos que se entregan en el aeropuerto y van hacia el Llao Llao, sede de la competencia y también de toda la previa. El estacionamiento del célebre […]

Bariloche empieza a vestirse de Mil Millas. Más allá de los encuentros casuales con máquinas rodando por la ciudad, la Av. Bustillo es el corredor obligado de los autos que se entregan en el aeropuerto y van hacia el Llao Llao, sede de la competencia y también de toda la previa.
El estacionamiento del célebre hotel es el lugar para empezar a vivir todo el clima MM. Y ese lugar amaneció hoy con lluvia y frío y con algunas máquinas ya acomodadas esperando la hora de largada del próximo jueves. Entre algunos Jaguar XK150, E Type, un Austin-Healey, los Alfa Romeo 6C 1750 y 1900 y la Maserati Khamsin, sumaron nada menos que cuatro las Ferrari descansando bajo la atenta mirada de la monumental construcción del arquitecto Alejandro Bustillo, los Cerros López y Catedral y los lagos que todo lo abrazan.
De ese cuarteto de máquinas de Maranello, dos son clásicas y dos demasiado flamantes y suponemos que habrán aparecido para acompañar la caravana. Mientras la 599 GTB Fiorano bordó y la F430 Spider Scuderia son parte del catálogo más actual de la marca, la 275 GTB/4 y la 365 GTB/4 Daytona con imagen NART son dos de los autos que forjaron algunos de los mejores tiempos de la marca y hoy podemos disfrutar en Bariloche. Y habrá mucho más…



