Rembrandt Bugatti

Así como la carpintería y orfebrería de su padre, y los autos de su hermano, la escultura de Rembrandt Bugatti tiene un sello particular que la hace reconocible a simple vista. Rembrandt es considerado uno de los más importantes escultores de animales en tiempos modernos, lo que franceses e ingleses han denominado animalier, y a diferencia […]

Rembrandt en el zoo de Amberes

Así como la carpintería y orfebrería de su padre, y los autos de su hermano, la escultura de Rembrandt Bugatti tiene un sello particular que la hace reconocible a simple vista. Rembrandt es considerado uno de los más importantes escultores de animales en tiempos modernos, lo que franceses e ingleses han denominado animalier, y a diferencia de la mayoría de los artistas de su clase, Bugatti gozó de reconocimiento casi instantáneo, y obtuvo por su trabajo una buena renta, habiendo efectuado gran cantidad de muestras y exposiciones, y recibido la legión de honor por sus trabajos a la edad de 26 años.

Amable y gentil, tímido e introvertido, Rembrandt era conocido sin embargo por su buen y agudo sentido del humor. A pesar de su fuerte personalidad, no pudo sobreponerse a un estado depresivo que lo llevó al suicidio a la edad de 31 años. La casa de los Bugatti -primero en Milán y luego en París- era punto de encuentro de artistas de la más variada índole. Los compositores Leoncavallo y Puccini, Ricordi, quien diera el nombre al famoso sello, el escultor Ercole Rosa, autor del monumento a Vittorio Emanuele II en la plaza de la Catedral de Milán, quien fuera padrino de Rembrandt y le diera su nombre, y hasta el notable escritor León Tolstoi eran habitúes en la casa de los Bugatti.

El seno familiar y este entorno evidentemente influenciaron su decisión de comenzar a esculpir. Al igual que su padre y hermano, Rembrandt no tuvo escuela más que su intuición personal. Su primer trabajo conocido, una vaca que data de 1901, es una delicada pieza que si se compara con su trabajo de 10 años más tarde, mantiene su impronta y líneas inalteradas. Desde un comienzo puede decirse, Bugatti fue un artista maduro.

El príncipe Paul Troubetzkoy, un escultor ruso (nacido en Milán) que vivía en París, se afirma, puede haber sido uno de los grandes guías que tuvo Rembrandt en sus primeros años de carrera, y quien le enseñó a modelar en yeso con sus propias manos, dejando de lado las herramientas. Algunas fotos que ilustran la nota asi lo muestran claramente.
Troubetzkoy, seguidor de Auguste Rodin, influyó a Rembrandt en buscar su propio estilo, en la libertad de formas y de expresión.

En los comienzos de su trabajo como escultor, el cubismo y el fauvismo eran estilos emergentes en el ambiente del arte francés. Bugatti se inclinó más que nada por el expresionismo y el cubismo, estilos que aparecen claramente en su obra. Su conocimiento del arte griego y romano también es evidente. Pero algo que se destaca por sobre todo es el poder de plasmar en el yeso lo que observa; su Pantera Caminante de 1904 (15×38 centímetros), hoy en el Cleveland Museum of Art, es una clara muestra de ese poder de observación. El pesado swing, lento caminar, pero a la vez la fuerza y el poder de los músculos del animal, son visibles en su colosal trabajo.

Algo similar ocurre con el Baboon de Hamadryas, de 1910 (43 centímetros de altura). Influencia de arte egipcio y asirio, cubismo y detalles tan perfectos como la mirada y las manos del animal, le dan a esta obra un valor de proporciones. De su época, Bugatti tiene afinidad con Amedeo Modigliani en Francia, Franz Marc en Alemania y Henri Gaudier-Brzeska en Inglaterra.

Para 1903, dos obras de Rembrandt ya eran exhibidas en la Bienal de Arte en Venecia, un enorme logro para un joven artista; sus obras volveran a la bienal en 1907, 1909, 1910 y 1914.

En 1904 conoce a Adrien Hèbrard, dueño de una galería de arte e hijo del dueño del diario Le Temp, quien será el encargado de transformar al bronce la mayoría de las esculturas del genial Bugatti. En la misma galería funden al bronce -molde perdido- sus obras el príncipe Troubetzkoy, Dalou o Degas por citar algunos artistas, y la calidad de fundición es la más reconocida en plaza.

Anualmente Rembrandt expondrá en la galería Hèbrard, ganando fama y dinero, y en 1904, de entre 30 esculturas se muestra al público una obra única: la caravana de caballos con carruaje, de 2.7 metros. La particularidad de esta obra reside en el hecho de retratar varios animales en lugar de uno solo, quebrándose así la tradición de esculpirse de un animal a la vez.

Cuando la familia se mudó a París -1903- Rembrandt expuso anualmente en la Societè des Beaux-Arts de París, y desde 1905 en el progresista Salon d’Automne.

Su amor por la naturaleza lo llevó a emplear mucho tiempo en una reserva natural ubicada cerca del Jardin des Plantes en París.

En 1906, siempre con un pied-á-terre en París, el joven Bugatti decide mudarse a Amberes, Bélgica, tentado por la bohemia comunidad de artistas que allí se había trasladado. Amberes había sido desde la edad media un centro cultural y artístico importante, y tenía el atractivo de los jardines zoológicos, con piezas únicas traídas de las colonias belgas en África y Asia.

El zoológico de la ciudad permitía a los artistas instalarse a trabajar en sus parques, y fue así como Rembrandt pudo realizar gran cantidad de obras en esos días, totalizando en sus 7 años en Amberes más de 200.

En agosto de 1914, la irrupción de la Primera Guerra Mundial lo afecta sensiblemente, y aunque opta por quedarse en Bélgica para colaborar activamente en la curación de heridos trabajando en la Cruz Roja, su estado de ánimo empeora; no tolera según sus palabras la «miseria de la guerra». Melancólico, pasa días enteros fuera de la comunidad artística, sin verse con nadie; arrastra de joven una mala relación con su madre, que se le hace presente en estos días.

De sus relaciones sentimentales poco se sabe. Una conocida pero breve se da con la escultora inglesa Kathleen Bruce. No tan conocida es la estrecha relación con la mujer de su hermano Ettore, Barbara, con quien se lo solía ver en distintos cafés o restaurantes parisinos. Algún autor arriesga que el amorío fue tal, que algunos de los hijos de Barbara eran de Rembrandt y no de Ettore.

En noviembre de 1914 el avance alemán sobre Bélgica lo hace trasladarse a Milán, y luego a París. En Francia, sufre fuertes dolores de cabeza y sordera, y su situación económica es crítica: la Guerra ha anulado el mercado del arte.

Angustiado y acuciado por ciertas deudas, el 8 de enero de 1916 se quita la vida, sumido en una profunda depresión.
¿Que proporciones habría adquirido la obra de Rembrandt Bugatti si hubiera vivido hasta los 70 años? Es una pregunta cuya respuesta es imposible de ensayar.

Su legado al mundo del arte es de proporciones, y en sólo 12 años de carrera creó unas 300 esculturas.
Su obra puede verse en los principales museos del mundo.

Horse and Donkey

Caballo y burro, 1902
Este bronce fue realizado con la técnica de la cera perdida por la fundición ‘Giudici e Strada’ de Milán para Alberto Grubicy. La cera fue firmada y datada ‘R. Bugatti 1902′.

Alto: 9″ (22 cm).
Largo: 18″ (46 cm).

Mule & Emu

Mule & Emu, 1904
Este bronce marcado por el artista ‘R. Bugatti’ ‘1904’ ‘Paris’ e identificado por la fundición ‘A.A. Hebrard Cire Perdue’ fue realizado en 1904 y tiene una patina marrón oscuro con reflejos claros.
Alto: 9″ (23 cm).
Largo: 22″ (56 cm).

Standing boy

Standing Boy, 1906
Esta obra fue fundida en bronce con la técnica de la cera perdida alrededor de 1906. Está marcada ‘R.Bugatti’ y ‘A.A. Hebrard Cire Perdue’. Alto: 17″ (44 cm).
Largo: 6″ (15 cm).

Bellowing bull

Bellowing Bull, c. 1900
Fundido con la técnica de la cera perdida por la fundición Giudici e Strada de Milán en 1902. Está marcada ‘R. Bugatti’, ‘1902’, ‘Pavia’. Alto: 10″ (27 cm). Largo: 10″ (27 cm).

la mère blessée

‘La Mère Blessée’, 1911
Esta obra muestra una familia de antílopes. Fue fundida por Hébrard Foundry en París con la técnica de la cera perdida. Antes de ser fundida fue firmada, escrita y datada en la cera: ‘R. Bugatti, ‘Antilopes Goudou’ 1911, A.A. Hébrard, Cire Perdue, Pièce Unique’. Es decir que esta pieza es única. El bronce está montado sobre una base de roble realizada por Carlo Bugatti, c.1915.

Alto: 21″ (54 cm).
Largo: 52″ (131 cm).

Fotos: Zoológico de Amberes y Sladmore Gallery

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