A nuestros queridos lectores
Cuando decidimos crear RETROVISIONES pensamos en muchas cosas que tienen que ver con lo bueno y positivo que despierta una pasión como la que sentimos, dentro de un grupo humano. Creemos haber logrado plenamente nuestros objetivos, poniendo en evidencia nuestras mejores intenciones a través de un mensaje cotidiano lleno de optimismo, humor, e informalidad que […]
Cuando decidimos crear RETROVISIONES pensamos en muchas cosas que tienen que ver con lo bueno y positivo que despierta una pasión como la que sentimos, dentro de un grupo humano.
Creemos haber logrado plenamente nuestros objetivos, poniendo en evidencia nuestras mejores intenciones a través de un mensaje cotidiano lleno de optimismo, humor, e informalidad que nos hizo ganar la confianza y simpatía de muchos de ustedes. Sepan que es un inmenso placer para nosotros escuchar sus comentarios, o encontrarlos en los distintos eventos y charlar sobre lo que significó la llegada de RETROVISIONES.
Hemos logrado entre todos nosotros (especialmente entre ustedes que a diario alimentan este espacio con su participación), un clima de cohesión y bienestar que pocos habíamos imaginado hace sólo ocho meses atrás, cuando en Autoclásica repartíamos las primeras tarjetas de nuestro nuevo juguete. Es que para nosotros RETROVISIONES es un juguete. El más lindo que tenemos, y como todo juguete valioso, siempre hay un nene al que no le gusta que juguemos con él, e intenta romperlo.
Este “nene malo” se hace pasar como TREBOLINO, ROMINA, MA COCA DE ALZAGA, GOMIFIUME, 007 y ALTA PERFORMANCE. Nos consta en los registros de direcciones IP, y desde allí nos envía su cotidiana dosis de odio y resentimiento hacia todos los que formamos parte de este espacio. Fue por él que un tiempo atrás nos vimos obligados a registrar usuarios antes de que comenten, ya que generó no pocos problemas entre nuestros amigos seguidores.
Llegamos a la conclusión de que su caso no tiene cura… Así pues, decidimos convivir con este simpático parásito, que intentará por todos los medios destruir lo que estamos construyendo día a día entre todos nosotros. Seguramente se clonará con nuevas identidades y seguirá con su juego buscando quien responda a sus provocaciones.
Nos disculpamos con cada uno de ustedes por las groserías que no llegamos a borrar a tiempo, y por las que vendrán. Les pedimos comprensión, y un pequeño esfuerzo para entre todos preservar este espacio que es de ustedes, y al que nosotros solamente tenemos la función de alimentar con nuestra pluma, y sus tan preciadas colaboraciones.
Seguiremos brindando lo mejor de nosotros como lo venimos haciendo, y sosteniendo el pensamiento de que la energía hay que utilizarla en construir cosas positivas, y no en destruir a quienes nos rodean.
Muchas gracias por leer este mensaje.
Cristián Bertschi, Diego Speratti, Hernán Charalambopoulos